¿Hasta dónde irá Blackwell?

Edgard Rodríguez [email protected] “Todos los ojos sobre Ian Blackwell” es el sugerente título de un artículo del columnista Steve Springer, de Los Angeles Times y Associated Press, sobre el prometedor boxeador pinolero, que dentro de 11 días hará su cuarta pelea en el concierto rentado internacional. Algunos de esos ojos son los de Angelo Dundee […]

Edgard Rodríguez [email protected]

“Todos los ojos sobre Ian Blackwell” es el sugerente título de un artículo del columnista Steve Springer, de Los Angeles Times y Associated Press, sobre el prometedor boxeador pinolero, que dentro de 11 días hará su cuarta pelea en el concierto rentado internacional.

Algunos de esos ojos son los de Angelo Dundee y Roberto Alcázar, dos entrenadores de enorme prestigio que han mostrado interés en adiestrar al nica. No obstante, al menos por ahora, será Alcázar quien tendrá a su cargo la esquina del pinolero que comienza a crecer.

Blackwell, quien hace unas semanas fue reconocido como la “Estrella Creciente del Boxeo” por la Asociación Europea de este deporte, se medirá el 11 de este mes al búlgaro Markin Krastev, en una pelea que tendrá como escenario ciudad de Dundee, en Escocia.

“Blackwell, de 19 años, nació en Granada, Nicaragua, y reside en Los Angeles. Su récord comprende tres peleas, pero la forma cómo las ha resuelto y lo que muestran sus números como púgil amateur, lo proyectan como particularmente impresionante”, dice Springer.

Ian realizó 37 peleas como aficionado, de las que ganó 36, con 31 nocauts. Considerando que los combates aficionados son a tres asaltos, el porcentaje de nocauts del nica es del 83 por ciento, lo cual constituye una verdadera exageración. Su fortaleza es indiscutible.

Y desde que saltó al pugilismo profesional, tras desechar la posibilidad de viajar a Sydney, Blackwell ha realizado tres peleas, para tres nocauts. Debutó con uno en el primero ante Anthony Mikanos, repitió ante Nestor Lowes y acabó en el tercero a Julien Feeney.

“¿Quién es la próxima víctima?”, se interroga Springer… Es Krastev de Bulgaria, “a quien espero terminar rápido si Dios me lo permite”, me dijo Ian hace unos días, antes de viajar a Escocia, donde concluye su adiestramiento.

Juzgar el talento de un prospecto es siempre muy riesgoso, pero después de escuchar o leer opiniones tan autorizadas como las de Dundee, Alcázar o Springer, no hay dudas que Ian es una esperanza de poder llegar a tener otro campeón mundial.

“Conozco el talento cuando lo veo. Ian tiene”, me escribió Dundee. ¿Hay algo que hablar?  

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