Edgard Tijerino M. [email protected]
DESDE LOS ANGELES.- Usted entra a la habitación 1184 del Hotel Wilshire y por lo que ve y escucha, cree que Ricardo Mayorga ya se coronó Campeón Mundial Welter… El ruido, la agitación, los planes, los gestos, las frases, lo dicen todo… Las grabadoras, los micrófonos, las libretas están de más… “Sólo estoy imaginando cómo me van a recibir en Costa Rica y en Nicaragua… Llegaré el miércoles a Costa Rica y el viernes a Nicaragua”, me dice el retador de Andrew Lewis, Efraín Vega. Tan excitado como él, Al Bonani, un italiano que trabaja para Don King y es el encargado de ofrecerle a Mayorga y su grupo todo el apoyo necesario, y el siempre prudente Rigoberto Garibaldi, participan del alboroto… “Voy a terminar la pelea en tres asaltos para que nos vayamos temprano”, dice Mayorga casi saltando en su cama.
Los Angeles sigue siendo una ciudad tan grande como siempre… Las pistas están llenas con aviones que salen como “busca-píes” hacia China, Japón, Nueva Zelanda, Australia, y el aparato de American en el que me encuentro, llegando de Miami, debe esperar casi 45 minutos parqueado mientras se despeja un poco el panorama… El viaje del aeropuerto al Hotel Wilshire costó 48 dólares, y menos mal que el Staples Center, escenario del combate, queda a sólo 4 cuadras… Fue aquí, en el corazón y el alma de Hollywood, donde Alexis Argüello conquistó el primer título mundial para Nicaragua y donde Denis Martínez lanzó un Juego Perfecto…Y es aquí donde se encuentra Ricardo Mayorga, con ese dinamismo llamativo, con ese optimismo contagioso, buscando contra pronóstico, otro cinturón.
“Traigo a mis padres desde Costa Rica en primera clase para que estén en ring side. Ayer les compre boletos de 500 dólares y les hice reservación en este Hotel… Ellos siempre me apoyaron y los quiero tener aquí para mi coronación… Recuerdo cómo mi mamá me ha gritado: ‘¡Vamos, hijo, atácalo, dale duro, no lo dejés escapar!’”, me decía Mayorga… “Me emociona ver periodistas. Eso me hace sentirme importante”, agregó quien recibirá 100 mil dólares por enfrentar a Lewis.
“¿Sabés quien viene a verme desde Costa Rica?.. Pues mi fanático número uno y próximo Presidente de ese país, Abel Pacheco… Somos amigos y no se pierde pelea que hago… Como yo, él está seguro de que no fallaré”, apunta Ricardo mientras se levanta, camina agitado, lanza golpes al aire y habla solo… Subirá con las dos banderas porque es nica y ha recibido mucho apoyo en Costa Rica. “Hay que ser agradecido”, explica… No hay TV para Costa Rica porque “allá lo único que vale es el fútbol, y como yo me vine, no pude materializar las gestiones”, dice Vega.