- Los amenazan de muerte
EFE
GUATEMALA.- El fiscal especial Leopoldo Zeissig, dijo ayer que varios testigos que participaron en el juicio en Guatemala contra tres militares, un sacerdote y una empleada doméstica acusados del asesinato del obispo Juan Gerardi, se irán del país por las amenazas de muerte que han recibido.
Zeissig dijo que debido a los problemas que están sufriendo, los testigos tendrán que abandonar Guatemala en el mediano plazo.
El fiscal del Ministerio Público (MP) evitó identificar a los testigos, por razones de seguridad, y se limitó a indicar que son “varios”.
En declaraciones al informativo de televisión “Noti 7”, Zeissig señaló que algunos de los testigos no gozaron de protección durante el juicio que terminó con la condena de los militares y el sacerdote.
El juez Eduardo Cojulún, presidente del Tribunal Tercero de Sentencia que el pasado 8 de junio condenó en primera instancia a 30 años de prisión a los tres militares como autores del crimen y a 20 años al sacerdote por cómplice, anunció el martes que analiza la posibilidad de abandonar Guatemala.
Cojulún denunció que desde que terminó el juicio contra el coronel Byron Lima Estrada; su hijo, el capitán Byron Lima Oliva, el ex guardaespaldas presidencial Obdulio Villanueva, el sacerdote Mario Orantes, y la empleada doméstica Margarita López, la única que fue absuelta, siguieron las amenazas de muerte y las intimidaciones en su contra.
Por su seguridad y la de su familia, el juez dijo que analiza la posibilidad de salir del país.
Zeissig aclaró que la juez Yassmin Barrios, que también participó en el proceso y que salió ilesa de un atentado en la víspera del juicio, abandonó el pasado domingo Guatemala, pero lo hizo por razones de estudios.