- El Rector de la Universidad Nacional Agraria (UNA), ofreció ayuda técnica y capacitación para las zonas afectadas
- Occidente y Somoto serán las prioridades
Mercedes Peralta – [email protected]
SOMOTILLO, LEON.- La Universidad Nacional Agraria (UNA), inició un proceso de apoyo a campesinos de once municipios de Occidente y en Somoto víctimas de la sequía.
A estos agricultores se les dará asistencia técnica y capacitación para ayudarles a alcanzar el desarrollo productivo anhelado y superar la crisis socioeconómica que atraviesan.
El rector de la UNA, Telémaco Talavera, sostuvo el domingo un encuentro con cuatrocientos productores agropecuarios de Palo Grande en Somotillo, comarca de 1,500 habitantes que a pesar de su acceso a la zona costera del Estero Real, es víctima de la sequía que condujo la pérdida de 251 manzanas de maíz en este período.
Estudiantes de la UNA originarios de Palo Grande, preocupados por la situación del agro en la zona, gestionaron ante las autoridades de esa universidad asesoría también para las comunidades vecinas San Enrique, Jícaro Bonito, Las Mesas, Los Tablones, San Francisco de Asís y Laredo a fin de que puedan desarrollar exitosos proyectos productivos.
El Ing. Telémaco Talavera, coordinador de la comisión institucional del Consejo Nacional de Planificación Económica y Social (Conpes), dijo que la UNA que ocupa la secretaría del Consejo y es miembro de la Fundación para el Desarrollo Tecnológico y Forestal desea trabajar en el desarrollo de occidente y del país.
Dijo que trabajarán en la organización de las comunidades, reforestación de la zona costera de Estero Real, y que el trabajo que realizará la UNA en los once municipios afectados por la pobreza y la mala producción, lo hará en coordinación con las alcaldías y las instituciones y organizaciones a nivel departamental y nacional, ya que la crisis generada se está volviendo social.
Talavera dijo que en occidente, donde la UNA pone mayor énfasis en su trabajo por la situación que presenta esta región, la alternativa son proyectos de riego que tengan bajos costos de implementación y mantenimiento para no depender del agua de la lluvia cuyo acceso se dificulta por los veranos prolongados.
“En Nicaragua tenemos bastante agua, pero se hace uso muy deficiente de ella. Por eso, la implementación masiva del sistema de riego de bajo costo y bajo uso energético, son una opción más allá de los grandes sistemas de riego”, aseguró.
La UNA en las comunidades formará grupos técnicos con sus profesores y 1,500 estudiantes, que trabajarán para mejorar los niveles de vida de la comunidad, “sin sustituir a las instituciones y organizaciones que tienen presencia en esos lugares”, indicó el rector.
COMERCIO CON HONDURAS
– Palo Grande, localizada en el borde fronterizo con Honduras, tiene relaciones comerciales con los productores hondureños quienes les compran a mejores precios que los nacionales la producción de ajonjolí. “Sin embargo, pagan conforme su capricho la producción de leche”, afirmó José Francisco Jarquín, coordinador comarcal.
– Aseguró que los hondureños le pagan a 350 córdobas el quintal de ajonjolí, a diferencia del mercado nacional que lo compra a 280 córdobas “eso no nos pasa con la leche que es pagada a 1,50 córdobas. Nicaragua paga hasta 5 córdobas, pero no tiene mercado para nuestra producción que es de 4,500 litros semanales”, dijo.
– En Palo Grande los 450 productores se han organizado a su arbitrio, con la esperanza de obtener mejor provecho a su relación comercial con Honduras.
– “Necesitamos asesoría para producir mejor y comerciar con mejores resultados. Por ahora no podemos pensar en la siembra de postrera, porque vendimos ganado, cerdos y aves para la primera y estamos endeudados al tener este fracaso con el maíz”, dijo el productor.