El canciller Francisco Aguirre Sacasa (en su artículo “Retos, logros y oportunidades”, LA PRENSA, miércoles 18 de julio de 2001), se siente orgulloso por el gobierno de Alemán. La corrupción y el abuso del poder son los resultados de su administración; ésta es la percepción a nivel nacional e internacional.
La pobreza no se va a solucionar con buenas intenciones o inversiones extranjeras solamente. Se necesita de un plan estratégico coherente que contenga las necesidades primordiales de la población. Esto se podría implementar a través de un proceso consultivo con la población en general y en la gestión de proyectos con un impacto mayoritario.
Lizzette Robleto
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