Rodolfo Cerdas.

Rodolfo Cerdas, analista: “Será una lucha de personalidades”

Alberto L. AlemánEnviado [email protected] La campaña presidencial será sobre todo un encontronazo entre las personalidades de los candidatos, antes que una lucha entre partidos, afirma el analista político Rodolfo Cerdas. “Esta campaña parece desplazarse más que a partidos, a personalidades. Eso es muy importante”, expresa Cerdas, para quien no hay antecedentes recientes de este fenómeno. […]

Alberto L. AlemánEnviado [email protected]

La campaña presidencial será sobre todo un encontronazo entre las personalidades de los candidatos, antes que una lucha entre partidos, afirma el analista político Rodolfo Cerdas.

“Esta campaña parece desplazarse más que a partidos, a personalidades. Eso es muy importante”, expresa Cerdas, para quien no hay antecedentes recientes de este fenómeno.

Aquí, es evidente la influencia del fin de la Guerra Fría y el indetenible avance de la globalización, que han reducido el papel de las ideologías partidarias.

LA HUELLA DEL CALDERONISMO TRADICIONAL

En un escenario como éste, “Abel Pacheco tiene ventaja”, estima Cerdas, quien admite que el candidato proviene del calderonismo tradicional de los años 40, “un sector populista”.

“Yo le diría que lo que pasa es que don Abel tiene una capacidad de comunicación muy elevada, incluso superior, yo diría, a la de don Rolando Araya. (Pacheco) es un hombre de muy fácil comunicación, que utiliza mucho imágenes, refranes populares, y que inmediatemente hacen que la gente se identifique”, arguye Cerdas.

Un muestra. Tras la elección de Pacheco el 22 de junio como candidato socialcristiano, se habló de la posibilidad de un encuentro de los dos candidatos. Relata Cerdas:

“Él (Pacheco) pretende una reunión con el candidato del Partido Liberación Nacional. Éste dice: ‘Bueno, sí, pero en mi casa’. Y don Abel contesta: ‘Donde él quiera, no hay problema, si lo importante es que nos reunamos. No tengo ningún inconveniente en ir a la casa de él o donde él quiera, porque lo importante son los intereses de Costa Rica’. Eso a la gente le gusta mucho, porque significa una actitud de humildad”.

Además, según señala el analista, “no hay ningún cuestionamiento ético o político” conocido en la trayectoria del socialcristiano.

Otro aspecto que destaca es el desafío que Pacheco representa al “monopolio” de la conducción de los asuntos partidarios que ejercía el ex presidente Rafael Ángel Calderón Fournier.

“Don Abel Pacheco emerge como la cara visible de un movimiento popular, social, muy fuerte que cuestiona ese control monopólico. De manera interesante, esto se produce con el apoyo de un sector financiero que tiene que ver con la prensa, con la cerveza. Es un sector poderoso, que se ha dado cuenta de que hay un divorcio entre la representación política y el movimiento popular. Don Abel Pacheco emerge como un candidato capaz de juntar ambas cosas”, afirma Cerdas.

En cuanto a la mentalidad, el vocabulario, y el planteamiento de Pacheco, “éstos traen los aires del viejo calderonismo: popular, democrático, etc. La gran pregunta es en qué medida él va a responder en el gobierno a esa herencia calderonista, si es que gana, y en qué medida va a responder, cuando eso entre en contradicción, a los intereses de los grandes sectores económicos que lo están apoyando”, concluye Cerdas.

ARAYA, ¿TERCERA VÍA A LA TICA?

Rolando Araya, por su parte, encabeza un movimiento que pretende revitalizar el Partido Liberación Nacional (PLN), en cuyas estructuras se ha atrincherado una burocracia que “empezó hace ya bastante tiempo a pensar en sí misma y no en el país, una estructura de funcionarios de partido que en lo que piensan es nada más en elecciones y en cómo asegurarse puestos, y han dejado de lado los problemas del país”, afirma Cerdas.

Araya, aunque favorecido por el hecho de ser sobrino del ex presidente Luis Alberto Monge, es un hombre que ha subido la escalera partidaria desde su juventud.

El candidato liberacionista es un viejo miembro de las filas de la Internacional Socialista, donde ha ejercido cargos.

“Por eso mismo su formación ha tendido a modernizarse. La crisis de la socialdemocracia internacional ante los cambios mundiales, obligó a la dirigencia a renovarse”, dice Cerdas.

Para el analista, Araya está vinculado con la búsqueda de la “tercera vía” preconizada por el premier británico Tony Blair y otros dirigentes europeos occidentales.

El candidato trabaja por ahora para reunir a las corrientes dispersas del liberacionismo, habiendo cosechado un éxito reciente: el respaldo del ex presidente Oscar Arias.  

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