Quisiera que te convirtieras
en el vino con el que mi cuerpo
desea embriagarse.
Quisiera que te convirtieras
en la espuma del mar
que se desliza por mi piel.
Quisiera que te convirtieras
en la luz del sol
que me despierta al amanecer.
Quisiera que te convirtieras
en el tiempo que a cada
instante me roba tus suspiros.
Quisiera que te convirtieras
en el viento que seca mis labios
entreabiertos, esperando de ti un beso.
Quisiera que te convirtieras
en las estrellas que consuelan las noches.
Quisiera que te convirtieras
en la luna que arrulla
mis noches de soledad,
Quisiera que te convirtieras…