AP
ANCONA.- Policías antimotines armados con toletes y escudos se enfrentaron ayer con manifestantes anti-globalización llegados desde Grecia para la cumbre del Grupo de los Ocho. Trece personas resultaron heridas.
Los manifestantes habían llegado a bordo de un transbordador. La Policía bajó a unas 50 personas de autobuses y las llevó de vuelta al muelle, mientras evitaba que cientos más dejaran la embarcación y prosiguieran su viaje cruzando la península italiana hacia Génova, donde se realizará la cumbre de G-8.
Los manifestantes lanzaron papeles, botellas, incluso algunas sillas y mesas a los policías que evitaban que pasaran.
Un policía recibió un botellazo en la cabeza y tuvo que ser atendido en un hospital, y otros nueve también resultaron heridos.
Tres griegos sufrieron lesiones, según la agencia de noticias italiana.
Alrededor de 3,000 griegos han llegado hasta Ancona, en el Mar Adriático para dirigirse a Génova.
Las autoridades permitieron a unas 1,000 personas llegadas en el primer transbordador subir a autobuses y viajar hacia Génova. Pero las autoridades desplegaron gran número de policías que empezaron a impedir la entrada de más manifestantes.
Unas 60 personas protestaron contra esta medida en la embajada italiana en Atenas.
El jueves por la mañana, el gobierno griego había pedido a las autoridades italianas que retiraran la prohibición de entrada a los manifestantes griegos que planeaban unirse a una protesta internacional en Génova.
Además, funcionarios locales pidieron una investigación parlamentaria sobre la respuesta de la Policía ante la situación.