Nicas en venta; buscando a Marrero

Tito Rondó[email protected] Interesante la información de Jayson Stark de ESPN. Al analizar los peloteros más buscados en estos días previos a que cesen los canjes interligas sin “waivers” el 31 de julio, se refiere a los más buscados, tales como los abridores Pedro Astacio, de Colorado; Shawn Estes, de San Francisco; y Albie López, de […]

Tito Rondó[email protected]

Interesante la información de Jayson Stark de ESPN. Al analizar los peloteros más buscados en estos días previos a que cesen los canjes interligas sin “waivers” el 31 de julio, se refiere a los más buscados, tales como los abridores Pedro Astacio, de Colorado; Shawn Estes, de San Francisco; y Albie López, de Tampa; los jardineros Jermaine Dye (Kansas City) y Dmitri Young (Cincinnati) y los relevistas Ugueth Urbina (Expos) y Jason Isringhausen (Oakland).

También a los que estaban en el mercado, pero que los están retirando, como el inicialista Jason Giambi, de los Atléticos, ahora que parece que Oakland tiene oportunidad de pelear el comodín o “wild card” con los Yanquis o el Boston.

No faltan los jugadores que están siendo ofrecidos. Y aquí es donde salta la liebre. No me sorprendió que apareciera en la lista Marvin Benard, de los Gigantes de San Francisco, aunque no creo que lo cambien, pero sí me asustó ver el nombre de Vicente Padilla, de los Filis de Filadelfia.

Generalmente uno no quiere salir de los prospectos, y menos cuando ese pelotero fue el hombre clave en la transacción en la que los Filis dieron a su astro de la loma Curt Schilling. Por consiguiente, la gran pregunta es: ¿qué sabe Jason Stark que nosotros no sepamos?

w “CONRADO MARRERO”

Hace unos años conseguí unas anotaciones de la liga de Primera División (a como diríamos ahora) de 1945, y desde entonces estoy tratando de averiguar el nombre de jugadores que eran estrellas en su época pero que ahora no se conocen, o no suenan casi nada.

Un ejemplo es el camarero el “Cabo” Rojas, del cual nadie con quien he hablado se ha acordado de su nombre.

Otros han sido más fáciles de conseguir: “Timothy” Arias se llamaba Luis, por ejemplo, y muchos se acuerdan de quién era Oscar y quién Octavio, pues ambos aparecen como O. Abaunza en los boxscores.

Pero uno que me tenía pasmado era el lanzador estrella del León, “C. Marrero”. Cada vez que se lo mencionaba a alguien, la respuesta era la misma. “Ese es el famoso Grandes Ligas cubano, Conrado Marrero”.

“No”, decía yo. “Marrero vino en 1957, y ése que yo digo lanzaba en 1945”. “Ah, pues, quién sabe”…

Hasta que al fin el Dr. Oscar Larios Moreno me dice que ya se acordó. “Efectivamente, se llamaba Conrado Marrero, y era pítcher y segunda base. Alto. También fue boxeador”.

Noel Urcuyo Zeledón interrumpe. “No se llamaba Marrero, ¡se apedillaba Urcuyo y era primo mío!”

“Se cambió el nombre. Era hijo del tío Leonardo Urcuyo, de seis pies de estatura, recio, unas 180 libras, y vivía en León del González cuatro o cinco cuadras abajo, en una esquina levantada de la calle”, cuenta Noel.

Así que ya averigüé. Marrero se llamaba Conrado Urcuyo…  

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