- Investigación revela que extracción se hace por necesidad y sin ningún control
Noelia Sánchez Ricarte – [email protected]
RIVAS.- Un diagnóstico acerca del uso y comercialización de leña realizado en la comunidad de Río Grande, revela que la gente de esa zona “consume más leña para el abastecimiento del hogar, en comparación con lo que extraen para comercializar este recurso”.
El diagnóstico realizado por la licenciada Maritza Bustos, docente de la Escuela Internacional de Agricultura y Ganadería (EIAG) de esta ciudad, fue aplicado a 141 familias de la zona, cuatro líderes comunales y seis comercializadores de leña.
La investigación revela respecto del uso y la comercialización, que “se debe posiblemente a que no existe en la zona biomasa para cosechar leña con fines energéticos, y la comercialización se considera una actividad poco remunerada”.
El trabajo se realizó debido a que los pobladores de la zona “se dedican por necesidad a la explotación de áreas semiboscosas del departamento, sin tener conciencia sobre el daño que le causa al medio ambiente esta práctica”, señaló Bustos.
Destacó que este estudio podría ser “un reflejo” de lo que actualmente sucede en muchas comunidades del país, donde se extrae leña sin ningún control ambiental.
El diagnóstico, según la docente, indica que las condiciones sociales y ambientales de la comunidad de Río Grande “están ligadas a la falta de opciones para mejorar el nivel de vida de la población”.
LA EXTRACCION
La investigación señala que el 76% de los hogares que fueron consultados hacen uso de la leña para encender los fogones, y la extracción de este recurso se hace principalmente durante la época de verano.
De las personas recolectoras, un 46% son hombres, 38% está conformado por grupos de niños, mujeres y hombres, y un 15% sólo por niños; el estudio señala que “la gente está consumiendo 22 especies que les ofrece el medio”.
Acerca de la extracción y comercialización de la leña, la investigación explica que “este trabajo no está muy rentable para los que se dedican a este tipo de negocio, pues de cada carreta de leña que comercializan obtienen una ganancia de entre 30 y 80 córdobas”.