Edgard Tijerino [email protected]
¿Quién dijo que se le podía entregar el Premio Cy Young del 2001 de la Liga Nacional a Curt Schilling?
Cierto, su trabajo ha sido formidable con 13 victorias y la segunda cifra en ponches de la liga, pero…¿qué hay de Greg Maddux?… El cerebral derecho de los Bravos lleva ocho victorias consecutivas, y con balance de 12-5 y 2.44 en efectividad le plantea a Schilling un reto que debe atrapar nuestro interés en los dos últimos meses de ajetreo.
Cuando Maddux estaba con cuatro victorias y cinco derrotas después de perder ante los Expos el 30 de mayo, la posibilidad de un quinto Cy Young no existía. Pero ahora, con tan espectacular resurgimiento, Maddux parece proyectarse hacia más de 20 victorias y el liderato en carreras limpias, agregando blanqueos y juegos completos, lo cual le permitirá juntar un paquete muy atractivo.
Schilling tendrá que socar al máximo trabajando horas extras para poder mantenerse en la pelea, frente a un tirador admirado por hacer desembocar su estrategia en una arquitectura monticular digna de quien trazó los planos de los Jardines Colgantes de Babilonia.
Maddux no fue compañero de aprendizaje René Descartes, el filosofo francés, pero es coincidente en que el “pienso, luego existo”, es fundamento del pitcheo, y siguiendo los pasos del Discurso del Método, “ese arte” de sacar outs ofrece las claves de una tarea perfeccionista.
Frente a cada bateador hay que desconfiar de todo, hay que descomponer el problema, hay que reordenar los elementos, y por último, hay que comprobar que los razonamientos son los correctos… ¿No es eso lo que recomienda Descartes?
Pues exactamente eso hace Maddux… Incluso Tony Gwynn, ese científico del cajón de bateo que registra un elevado porcentaje contra Maddux, lo admite. “Es muy difícil de descifrar. Hay que estar atento, estudiarlo, anticiparlo, y fundamentalmente tener suerte”, dice el futuro miembro de Cooperstown.
Los Devil Rays de Tampa no tuvieron el necesario enfoque y la suficiente suerte frente a Maddux la noche del martes… El derecho que maneja con admirable destreza el cambio de velocidades y los puntos de aterrizaje de sus lanzamientos, que hace creer a los bateadores en la multiplicación de los ángulos y la distorsión de la trayectoria, que da la impresión de estar utilizando una zona de strike ampliada, trabajó para una blanqueada de seis hits, su tercera del año y 34 de su carrera.
Apoyado por los jonrones de Chipper Jones (el 28) y Andruw Jones (el 21), Maddux alargó a ocho su racha de triunfos en sus últimas nueve aperturas con 2.34 en carreras limpias, para mantener a los Bravos en un abrazo con los largamente sorprendentes Filis en la cima del lado Este de la Liga Nacional.
¿Será capaz Maddux de continuar ejerciendo ese dominio?… Si logra superar la barrera de las 20 victorias y no afloja en efectividad, Schilling podría ver rebotar dramáticamente el intento de su primer Cy Young.
Claro, también hay que esperar lo que tenga que decir Randy Johnson en lo que falta de la temporada.