María Antonia López [email protected]
El comercio intrarregional en Centroamérica puede resultar afectado en materia de granos básicos, debido a los estragos causados por la sequía, provocando pérdidas severas en los cultivos de primera.
Los países donde se informan daños en las cosechas de maíz, frijol y arroz son El Salvador, Honduras y Nicaragua, paradójicamente los más afectados por el huracán Mitch en 1998.
Según datos de la prensa local, en El Salvador la sequía generó pérdidas aproximadas a los 22.4 millones de dólares.
El ministro de Agricultura de ese país, Salvador Urrutia, indicó a una agencia internacional que el cultivo de maíz, frijoles y arroz se redujo en 2.5 millones de quintales.
Los salvadoreños consideran que la siembra de maíz en temporada de primera les representa el 85 por ciento de la producción nacional, mientras el frijol representa entre un 10 y un 15 por ciento.
Debido a esa situación los precios del maíz en El Salvador tienden a aumentar hasta en un 22 por ciento respecto al mes pasado. Este incremento, según las autoridades oficiales, es normal en la temporada, porque en estas fechas el país se prepara para importar el grano como parte de las medidas contingenciales, evitando el incremento discriminado del precio y atender los problemas de sequía.
En tanto en Honduras, la situación al parecer es más crítica. Dos diputados parlamentarios indicaron que las pérdidas en la cosecha de primera alcanzan el 100 por ciento, afectando en su mayoría las poblaciones del sur del país.
Para solventar la crisis muchos productores se han dedicado a comprar los granos almacenados para revenderlos.
A eso se suma la competencia que representa para los productores hondureños el ingreso de arroz norteamericano con bajos precios.
Mientras en Nicaragua el Ministerio Agropecuario y Forestal indicó que las mayores pérdidas fueron en frijol con un 29 por ciento, pero el total general de granos básicos en cosecha de primera alcanza el 14 por ciento de daños.
Genaro Muñiz, recién nombrado ministro del Mag-For en Nicaragua, indicó que de continuar las irregularidades del invierno, las pérdidas podrían llegar hasta un 20 por ciento.
Se conoció que el Programa Mundial de Alimentos está brindando asistencia en alimentos por trabajo a productores afectados, en tanto esperan un informe oficial del gobierno para canalizar mejor la ayuda.