- Con base en un esfuerzo personal, los ciclistas nicaragüenses buscan la proyección internacional
Hijalmar Padilla [email protected]
El ciclismo nicaragüense de nuevo demostró que un rendimiento positivo lo podría alcanzar en las pruebas de pista.
Así quedó comprobado durante los pasados 15 días después de que los esforzados pedalistas Walter Gaitán y Cristian Fajardo participaron en un curso y torneo de “Keirim” que tuvo lugar en El Salvador con el patrocinio de la Federación Japonesa de Ciclismo.
El Keirim es una modalidad del ciclismo nacida en Japón luego de la II Guerra Mundial.
Consiste en que una moto-bicicleta comienza guiando a los ciclistas. Luego de dos o tres vueltas, la moto-bicicleta se aparta para darle paso a la competencia a gran velocidad.
En el Keirim se alcanzan velocidades en un velódromo de hasta 60 kilómetros por hora.
En ese sentido, Gaitán resultó un alumno aventajado y terminó en el quinto lugar entre unos 24 atletas de todo Centroamérica que participaron en el curso y el examen final. El ganador fue José Sochón, de Guatemala.
“Esto prueba que si aquí hubiera pistas o también nos dedicáramos al ciclismo de velocidad, nuestras posibilidades de sobresalir internacionalmente fueran mayores”, dijo Gaitán sin poder esconder su entusiasmo.
Gaitán destacó su participación y la de Fajardo, quien concluyó en la sexta plaza, afirmando que ambos clasificaron luego de imponerse en varias fases eliminatorias.
Incluso competidores de El Salvador y Belice no clasificaron a la final.
“Lo importante de asistir a este tipo de eventos es no caer en el aislamiento. Por eso hicimos el esfuerzo con la ayuda de algunas empresas para no perder la oportunidad”, agregó Gaitán.
Aun cuando la Federación Japonesa de Ciclismo fue la promotora y patrocinadora del evento, y cubrió todos los gastos, los ciclistas nicas últimamente han tenido que participar en diversos eventos por iniciativa propia.
“Incesa Standard, donde trabajo, me respaldo bastante económicamente. Sin su ayuda quizá no hubiera ido”, sostuvo Gaitán.
Tanto Fajardo como Gaitán por haber participado y terminado el curso recibieron donaciones en material deportivo y una bicicleta especial para correr en pista.