- “…Habría que ver la conveniencia o no de decretar un estado de emergencia”, exhortó el cardenal Obando
- Familias regresan a sus lugares de origen con promesas del gobierno
Jorge Loáisiga, Celso Martínezy Benjamín [email protected]
El gobierno debe valorar la posibilidad de decretar un estado de emergencia en el departamento de Matagalpa y constatar in situ la hambruna que ha obligado a decenas de familias a emigrar del campo a la ciudad, exhortó el cardenal Miguel Obando y Bravo, este domingo, al concluir su homilía en la Catedral Metropolitana de Managua.
“Sería conveniente darse un recorrido, habría que ver la conveniencia o no conveniencia de un estado de emergencia”, expresó el jerarca de la Iglesia Católica.
Mientras, las familias del municipio de El Tuma-La Dalia que desde hace 15 días emigraron a la ciudad de Matagalpa en busca de empleo y comida, podrían regresar hoy a las comunidades y fincas cafetaleras de donde salieron, tras la promesa de la Secretaría de Acción Social (SAS), de darles empleo durante los próximos tres meses.
Las autoridades planean abrir fuentes de empleo en construcción de caminos rurales, limpieza y chapoda en los derechos de vía de los lugares que se amerite, al igual que en cultivos y propiedades donde el gobierno tiene ingerencia.
Hasta ayer el número de personas asentadas en el improvisado albergue eran 69 familias procedentes de 21 haciendas y fincas cafetaleras de cuatro comarcas del municipio de El Tuma-La Dalia.
De las 328 personas censadas, 175 son niños, 38 adolescentes y 115 adultos. De los menores, 81 son niñas y 94 niños, mientras, los adultos son 68 mujeres y 47 hombres.
El abogado Pablo Sánchez, en representación de Jamileth Bonilla, directora de la Secretaría de Acción Social (SAS), se comprometió con las familias que permanecen refugiadas en un galerón ubicado al sur del parque Los Monos de Matagalpa, en pagarles 45 córdobas al día durante tres meses, a cambio de trabajos comunales en sus lugares de origen.
COSTA RICA AUMENTA CONTROL FRONTERIZO
(Tomado del Diario La Nación)
– Para evitar un mayor flujo de inmigrantes ilegales, debido a la crisis cafetalera en el norte de Nicaragua, las autoridades del Ministerio de Seguridad Pública de Costa Rica dispusieron desde el pasado viernes redoblar los controles migratorios a lo largo de la frontera norte de ese vecino país.
– La medida fue confirmada ayer por Edgar Hernández, director regional de la Fuerza Pública en los sectores de Upala, Los Chiles, San Carlos y Guatuso (todos de Alajuela).
– Hernández comentó que la disposición ya comenzó a ser aplicada en esos cantones, con especial énfasis en los pueblos de Medio Queso, San Isidro de los Chiles y Pocosol, de San Carlos, tradicionales puntos de ingreso de los nicaragüenses sin documentos.
– El Diario La Nación comprobó ayer una mayor presencia policial en la carretera Interamericana Norte, a partir del sector de La Cruz (Guanacaste). Y tal pareciera que la medida comenzó a dar sus primeros frutos.
– Juan de Dios Esquivel, tercer comandante de la Policía de Frontera, indicó que esta semana fue interceptado en esa región un grupo de 12 personas, proveniente del departamento de Estelí (Norte).