Esto es lo que quedó del taxi que conducía Miguel Ángel Obando Ugarte. Las latas quedaron impregnadas con su masa encefálica. LA PRENSA/C. FLORES.

Gran impacto lo desintegró

Carrito quedó como acordeón después de chocar contra un enorme bus Miguel Angel tuvo una muerte espantosa después de una noche de farra Mario Sánchez [email protected] Un hombre que en estado de ebriedad y a exceso de velocidad conducía un taxi, murió repentinamente la madrugada del domingo cuando quería aventajar a dos vehículos, y se […]

  • Carrito quedó como acordeón después de chocar contra un enorme bus
  • Miguel Angel tuvo una muerte
    espantosa después de una noche
    de farra

Mario Sánchez [email protected]

Un hombre que en estado de ebriedad y a exceso de velocidad conducía un taxi, murió repentinamente la madrugada del domingo cuando quería aventajar a dos vehículos, y se encontró con “El Caballero de la Noche”, un bus procedente de Nueva Guinea, contra el que prácticamente se desintegró el carro.

La víctima mortal fue Miguel Ángel Obando Ugarte (39), chofer de un camión, que esa noche conducía el taxi propiedad de Erwin Martínez, con quien había andado tomando licor, y que poco antes del accidente se había quedado en su casa.

RELATO

Norlan Rivas, vigilante de la Ferretería Cuatro, relató que Obando procedía de los semáforos de El Mayoreo. “Vi el taxi que pasó a gran velocidad, y seguidamente intentó aventajar a un carro y una camioneta que se desplazaban delante de él, y de pronto oí el gran estruendo. El chofer del bus (Héctor Emilio González) intentó evitar el choque, se salió un poco de su carril, pero el taxi rebotó contra el enorme vehículo”.

Agregó que él corrió hacia el lugar del choque, donde encontró al conductor del taxi tendido sobre la vía, y el Lada despedazado, mientras que el bus de la Empresa de Transporte Treminio que venía de Nueva Guinea, resultó con averías en la parte delantera del foco izquierdo.

DESTRUCCION TOTAL

El taxi se dobló del centro como acordeón, mientras que el techo se dobló hacia atrás hasta quedar sobre el valijero. Las dos puertas izquierdas se apachurraron como lata de cerveza y, prácticamente, desaparecieron. Hasta el cojín de metal del conductor fue destrozado.

Obando murió instantáneamente. Su cuerpo fue catapultado hacia el pavimento, su cabeza fue destrozada y la masa encefálica impulsada hacia atrás e impregnada en el asiento trasero. El brazo izquierdo le quedó casi amputado a la altura del codo.

CAMINO A LA MUERTE

El capitán Sócrates Castillo, jefe de Tránsito de la Policía de la División Seis, dijo que el culpable del accidente fue el mismo chofer del taxi, porque se comprobó que andaba ebrio, corría a exceso de velocidad e invadió el carril contrario al querer aventajar a los dos vehículos que circulaban delante del suyo.

EL AMIGO DE FARRA

– Mayela Flores Barillas (34), ahora viuda de Obando, dijo que su marido salió el sábado hacia la casa de su patrón, quien vive en Bello Horizonte, pero no sabe por qué andaba manejando el taxi de Erwin Martínez, quien según la Policía, casi al mediodía de ayer seguía dormido, mientras su amigo ya había dejado de existir.

– Miguel Ángel Obando dejó cinco hijos. El mayor es una niña de 13 años y las menores dos gemelitas de 18 meses, que viven en Villa Reconciliación.  

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