Una gran dama

No puedo ocultar la emoción que sentí al oír a la gran dama, Gina Sacasa Ross, hablar a sus amigos que hicimos presencia en un acto maravilloso y beneficioso para la causa de la Distrofia Muscular, sobre sus dolores, sus impedimentos, sus inquietudes, pero con esa fuerza de roble que sella su persona y con […]

No puedo ocultar la emoción que sentí al oír a la gran dama, Gina Sacasa Ross, hablar a sus amigos que hicimos presencia en un acto maravilloso y beneficioso para la causa de la Distrofia Muscular, sobre sus dolores, sus impedimentos, sus inquietudes, pero con esa fuerza de roble que sella su persona y con la ayuda de Dios y de sus amigos, ella saldrá adelante.

Gina no está sola. Además de la familia que la acompaña día a día, de las dos lindas hijas y un esposo que le brillan los ojos al oírla hablar, tiene una comunidad que le dice “Presente”.

También tienes amigas bellas que querían manteles de brocado, el sonido del arpa y una jardín de rosas en las mesas. Mi querida Gina fue, es y será el centro del jardín.

Los cubanos de Miami y del Condado Miami-Dade, como el poeta Luis Mario, también dijeron presente. Un Diploma del Condado para ella en el que el alcalde Alex Penelas declaró el 8 de julio, Día de Gina Sacasa-Ross

Como nicaragüense me siento orgulloso de poder decir que conocí a Gina Sacasa-Ross, de seguir su ejemplar trabajo de apoyo a la comunidad. Hoy me uno a caminar con ella y juntos lo haremos para combatir la Distrofia Muscular.

Carlos De León Guevara.  

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