A nivel nacional, la agencia antidrogas de Estados Unidos, la DEA, confiscó 174,278 comprimidos de “éxtasis” en 1998, más de un millón en 1999 y más de 949,000 entre enero y octubre de 2000.
Análogamente, según el Servicio de Aduana de los Estados Unidos (USCS), se confiscaron unos 9,3 millones de comprimidos en el año fiscal de 2000, en comparación con 3,5 millones en el de 1999 y 750,000 en 1998.
La mayoría de la droga entra por contrabando a Estados Unidos, pero también es producida en laboratorios ilícitos a nivel nacional. Informes recientes estiman que más de dos millones de tabletas entrande forma ilícita a ese país del norte cada semana.
El “éxtasis” es usualmente tomado en dosis de 50 a 150 miligramos. Se produce sobre todo en instalaciones de manofactura extranjera o clandestinas. Los Países Bajos, Israel y Bélgica, trafican grandes cantidades de droga en toda Europa e Inglaterra.
Fomenta aún más la importación de Mdma a los Estados Unidos, el elevado margen de utilidades que deja esa droga, ya que los costos de producción no superan los 25 centavos por dosis, mientras que los precios al por menor en los Estados Unidos oscilan entre 20 y 45 dólares por dosis.
Produce cambios neuroquímicos, que a largo plazo, conllevan a un permanente daño en el cerebro, debido al consumo repetitivo.