De signo Cáncer, esbelto cuerpo, sonrisa cautivadora, alegría pegajosa y voz sensual, fuerte y atractiva es la suma completa de los encantos de una joven que ha sabido ganarse el cariño y admiración de grandes y pequeños.
Ella es Odily Vargas, la chica de los ojos vistosos, que cada día al sintonizar La Romántica y La Pachanguera, sus miles de fans y admiradores radioyentes caen sin remedio en el embrujo de su encantadora voz.
Llegó de Jinotepe, su tierra natal y se enamoró de la capital y desde entonces su integración a los medios la ha llevado a debutar en programas televisivos como la Cámara Matizona y radios como la Stereo Hit, Stereo Sol, Unión Radio, la Tremenda, entre otras. Además, perteneció al reconocido ballet nacional de Ronald Abud.
¿Cómo es que incursionas en el mundo de la radio?
Odily Vargas-. Al inicio nunca pensé trabajar en la radio, pero una vez en el 96 acompañé a una amiga a la Radio Romance de Jinotepe. En ese entonces la radio estaba buscando una locutora. Al final fui yo la que me quedé, pues el dueño de la radio me sugirió que yo fuera la que trabajara para él como locutora. Luego me vine a trabajar a Managua en La Cámara Matizona.
¿Cuales son las emociones que experimentas cuando estás frente al micrófono?
OV-. Mira, podré tener problemas personales, problemas en mis clases, pero una vez dentro, se olvida todo, porque puede haber gente detrás del micrófono que está aburrida, acabangada. Entonces a mí me gusta quitarle ese sentido de tristeza. Me gusta transmitir lo que siento, me gusta enviarles mensajes en diferentes tipos de canciones.
¿Alguna experiencia especial en la radio?
OV-. ¡Uhh!… yo he pasado experiencias súper espaciales. El año pasado una niñita que nació normal, pero que se quedó ciega (nunca la conocí), le encantaba escucharme. Una vez su mamá me dijo que la niña me quería conocer, porque a través de mi voz le despertó el deseo de seguir adelante y la mamá también, que era una muchacha jovencita, quiso seguir estudiando. Creo que dar ánimo es importante.
¿Aparte de locutora, te has desempeñado en otras áreas en la radio?
OV-. No. Siempre he trabajado de discjockey a excepción de La Romántica y Unión Radio donde trabajé en noticias.
¿Aún te dominan los nervios cuando estás al aire?
OV-. No me da nervios estar frente a los micrófonos, sólo la primera vez que locuté, lo experimenté.
¿Cuáles son tus gustos musicales?
OV-. En lo personal me encantan mucho los boleros, como Daniel Santos, Elio Roca. Música en inglés de los 80. En lo tropical, me gusta la cumbia, el merengue y la bachata. En la parte romántica no son muchos los que me gustan.
¿Estudias?
OV-. Sí. Estudio en la Universidad del Valle tercer año de la carrera de Periodismo.
¿Por qué te gustó la carrera de periodismo? ¿Tendrá que ver algo con tu experiencia en la radio?
OV-. Pues no, fíjate que desde el inicio a mí me gustaba el Derecho Internacional, el Derecho Penal, pero requiere de mucho estudiar, mucho leer, pero te digo esto no porque no me guste, sino porque no puedo estar en un solo lugar, entonces pensé y me decidí por el Periodismo. Quiero estar donde esté la acción, el conflicto, cubrir el área de Sucesos.
¿Y qué tal te va en clases?
OV-. Pues fíjate que no soy, ni mala ni buena alumna, soy bastante delicada, me gusta entregar mis trabajos a tiempo. Si salgo mal, salgo, pero no me copio, eso se quedó en la secundaria. Además, es la tercera etapa de tu vida, donde vas a decidir si vas a ser un profesional o un mediocre.
Ahora cuéntame un poco de lo qué haces cuando te levantas…
OV-. Lo primero que hago es persignarme. Rezo una oración que me enseñó mi madre, para el día. ¡Pero no te la voy a rezar, porque es muy larga! Me encomiendo a Dios y a mi madre. Aparte de levantarme a veces tarde, tal vez tengo que hacer alguna cosa en la radio o en la universidad, entonces reviso mis cuadernos a ver qué hay que hacer y me pongo a ver televisión.
¿Háblame de alguna mala experiencia en la vida?
OV-. No está bien decirlo, pero una experiencia que bastante me ha dolido es que a veces las personas no agradecen. Vos tratás de ayudar, pero tal vez a vos no te ayudaron y te pagan con una moneda diferente a la que vos esperás. Tal vez no esperás que te den primero, pero por lo menos que te recuerden. Hay personas que no valoran una buena amistad.