A veces, cuando despierto por las mañanas y leo las noticias o escucho a los amigos conversar, me queda más claro que los países pobres como el nuestro necesitan más que un milagro para poder llegar a ser un Estado con verdadera democracia y sentido de la humanidad.
Es increíble que cualquiera puede ser candidato a la presidencia, y más aún que lo sean personas que no tienen un antecedente político, y que por la mera ambición del poder son capaces de cualquier cosa. Y no hay que pensarlo tanto, la política en este país es un buen negocio. Con razón todos quieren ser parte del gabinete político, claro hay que incrementar el status de vida, y qué manera más fácil y cómoda de hacerlo a través de la política. Hago este comentario no por alguien en particular, sino por todos.
Ahora en épocas de elecciones, todos los políticos hacen hasta lo imposible por caerte bien, ¡claro necesitan de tu voto! Esperemos que esta vez el pueblo sepa tomar mejores decisiones, que las tomadas anteriormente.
Guillermo Abella.