- Otra vez los problemas de organización y logística del CSE, más la apatía de la ciudadanía, hicieron de este proceso una actividad de pocos asistentes
- El magistrado Silvio Calderón se enfurece tras comprobar anomalías
José Adán Silva [email protected]
Igual que en la primera fase de la verificación electoral, realizada el pasado 24 de junio, esta actividad siguió siendo poco atendida por la mayor parte de la ciudadanía que, nuevamente, demostró poco interés por ver si su nombre aparece en el padrón electoral.
La segunda fase de la verificación electoral, realizada ayer a nivel nacional, no tuvo el impacto esperado. Igual que en su primera etapa, los problemas de organización del Consejo Supremo Electoral (CSE) y la apatía ciudadana se combinaron para que los centros de verificación estuvieran funcionando a “medio gas”.
Aunque la asistencia a nivel general fue bastante pobre, en unos centros fue más raquítica que en otros, sobre todo en horas de la mañana, tal como pudo constatar el mismo vocero del CSE, magistrado Silvio Américo Calderón, durante un recorrido por algunos centros de verificación.
CALDERÓN SE ENFURECE
El recorrido inició en la junta número 1660, del Barrio Bolonia, donde le toca verificarse al candidato presidencial del FSLN, Daniel Ortega; continuó en el Instituto Ramírez Goyena, pasó por el Instituto de Comercio Manuel Olivares, siguió por la UNAN-Managua, se trasladó hasta El Crucero, propiamente frente a la hacienda El Chile –del presidente Arnoldo Alemán–, y concluyó en Nindirí, donde le tocaría votar al candidato del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Enrique Bolaños Geyer.
En estos lugares fue evidente la poca afluencia de ciudadanos que se verificaban, pero sobre todo se notó el mismo desconcierto en la organización del proceso, lo que llevó a que el magistrado Calderón, bastante molesto por las fallas, no dejara de llamar a los distintos funcionarios encargados de cartografía, cedulación y otros, a quienes en tono de regaño les preguntaba por qué hacían falta las cédulas en un lugar, por qué las direcciones de los centros de votación estaban equivocadas, o por qué no habían solicitado con tiempo el préstamo de un local donde funcionara un centro de verificación, entre otras cosas.
Al preguntársele a Calderón si la poca asistencia a la verificación no preocupaba al CSE, por un posible alto índice de abstencionismo, éste respondió que los cálculos de asistencia a la verificación no correspondían con las proyecciones que el CSE tenía sobre la participación ciudadana el día de los comicios.
“Uno de los objetivos de todo este proceso de verificación es que el ciudadano conozca la ubicación territorial de su centro de votación, dónde está ubicada su Junta Receptora, para que el día de las votaciones vayan directamente a votar”, dijo.
Expresó que la poca asistencia no debía verse como un fracaso del proceso de verificación, pues, según él, los parámetros de medición del CSE en cuanto a la eficiencia del proceso “no está en cuanto al número de ciudadanos que venga, sino en que vean ustedes que nuestros centros de verificación están abiertos y listos a atender a la ciudadanía”.
Agregó, además, que quien no se verificó en las fechas correspondientes no tendrá más oportunidades de hacerlo, y hasta corre el riesgo de quedarse sin ejercer su voto.
MILES DE CEDULAS POR ENTREGAR
Según el magistrado Silvio Calderón, aún existen 298 mil cédulas pendientes por entregar a nivel nacional, de ellas 117 mil corresponden a personas fallecidas y ausentes del país.
De esa cantidad de cédulas, 87 mil corresponden a Managua, que aglutina el 35 por ciento del electorado nicaragüense.
En la primera fase de verificación, del 24 de junio, hubo una asistencia del 21 por ciento a nivel nacional.
En el sector rural hubo una asistencia del 35 por ciento, mientras a nivel urbano sólo asistió el 17 por ciento.
Los cálculos de asistencia del CSE para ayer eran del 78 al 86 por ciento.
SE ACABO EL PLAZO
“Si usted no se verificó, tendrá que jugárselas el 4 para ver dónde le va corresponder votar, si acaso no tiene una orientación previa. No hay otro domingo más. Abrir otro día más de verificación implica muchísimo gasto para el pueblo de Nicaragua, y para el CSE”, dijo Calderón, dando por finalizado el período de verificación.