Prefiero amarte así, desde el sitio
oscuro y frío que me corresponde,
porque te sorprenderías al saber
como la rutina puede profanar el amor.
Prefiero disfrutar de tu mirada transparente
y alimentarme de tu sonrisa de seda.
¡Cuánto amor tirado a la basura!
podrían comentar los insensatos,
pero es amor preservado
hecho de contemplación y de silencio.
Damian