- Ladrón se le llevó una gruesa cadena
Juan Rodríguez [email protected]
Reyna Isabel Jarquín, Jueza Local Civil suplente de Jinotepe, nunca imaginó que quedar a la cabeza de la fila de autos que esperaba el cambio de señal en el semáforo sobre la Pista Juan Pablo II, en la intersección de El Riguero, la llevaría a perder una cadena de oro valorada en 500 dólares
La jueza esperaba la luz verde, cuando de pronto un sujeto apareció corriendo como una gacela e introdujo la mitad de su cuerpo dentro del auto, arrancándole la cadena de 20 kilates de peso, para luego huir a toda carrera.
Al principio, todo fue incertidumbre, pero cuando se recuperó, la abogada tomó el timón del carro, mientras su esposo seguía al delicuente entre los callejones del asentamiento “Enrique Schmidt”.
PERSECUCION Y BOLEO
El hombre corrió más de cien metros a la orilla de un cauce siguiendo al malhechor, hasta que éste se introdujo en una humilde vivienda donde se escondió. Los vecinos dijeron que en esa casa viven sus padres.
“Allí se metió”, aseguraron dos hermanas del supuesto maleante, conocido como “Fito”, señalando otra vivienda donde estaba una mujer joven de pie, la cual, afirmaron, es la compañera de vida del prófugo. La mujer, enojada, mientras señalaba la casa de las primeras, ripostó: “Mentira, allí se escondió. Allí deja todas la prendas robadas”.
EXTREMA LENTITUD
LA PRENSA llamó varias veces al número de emergencia de la Policía para que enviaran una patrulla; incluso un policía que estaba libre prestó su celular para informar del hecho, pero nunca mandaron a los agentes. Una patrulla de la Dirección de Investigaciones Criminales que pasó por casualidad por el sector acudió en auxilio de la jueza de Jinotepe.
Los oficiales pudieron revisar la casa con la autorización de las personas que habitan en ella, pero fue en vano: “Fito” no estaba ahí. Vecinos consultados dijeron que el joven huyó por el patio trasero.
“Fito” estuvo detenido a inicios de esta semana en la Subestación Cuatro, pero fue liberado varias horas después al no presentarse ninguna denuncia conta él.
GRAN RIESGO
– Los semáforos de El Riguero y otros de la capital se han convertido en “trampas peligrosas” para los conductores.
– Nadie se escapa, sean varones o mujeres, choferes o acompañantes, si llevan los vidrios bajos o las puertas sin seguro, los delincuenets aprovechan los escasos segundos que se detienen los carros para robarle a la gente.
– El robo de ayer ocurrió a las once de la mañana ante la vista y paciencia de transeúntes y conductores. Vecinos del lugar dijeron que delincuentes del “Jorge Dimitrov” se apostan en los semáforos vecinos para arrebatar cadenas a los pasajeros de los automotores.
– Una vecina aseguró que un día “conté 20 asaltos, a mujeres principalmente”.