- Intercambio
humanitario, primer logro en más de 2 años de negociaciones
Margarita Martínez (AP)
BOGOTA.- Nuevos desafíos enfrenta el proceso de paz en Colombia tras el acuerdo humanitario aplicado por la guerrilla y el gobierno, que se constituyó en el primer logro material en dos años y medio de negociaciones, afirmaron analistas y políticos.
Mientras las autoridades insisten en la pronta firma de un cese al fuego y de hostilidades, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) apuestan a una ley de canje para conseguir la excarcelación de algunos de sus miembros a cambio de la entrega de oficiales y suboficiales en su poder.
La diferencia de prioridades y la cercanía de las elecciones son hechos que se toman en cuenta para aventurarse sobre la dinámica que tomará el proceso.
“El gobierno tiene poco margen de maniobra, está presionado por unas FARC fuertes y una opinión pública endurecida contra la guerrilla’’, dijo el ex canciller y analista político Rodrigo Pardo.
“Existe una gran presión para el gobierno de que se produzcan resultados’’, agregó Pardo a la AP.
El primer acuerdo logrado entre las partes, luego de 29 meses de negociación, fue el intercambio humanitario ejecutado hace dos semanas por el cual el gobierno excarceló 14 rebeldes y la guerrilla entregó 59 soldados y policías.
Luego, de forma unilateral, las FARC dejaron en libertad la semana pasada a 302 uniformados. Todavía tienen en su poder medio centenar de oficiales y suboficiales.
El presidente Andrés Pastrana, elegido bajo la bandera de la reconciliación entre los colombianos, entregará el poder en 13 meses.
Pero a diferencia del ambiente electoral en el que Pastrana llegó al poder, los colombianos se han sentido defraudados por los pocos resultados de las negociaciones.
Este cambio de opinión se refleja en la radicalización de las posturas de los candidatos con mayores opciones: el jefe de la oposición liberal Horacio Serpa y la independiente de origen conservador Noemí Sanín, que han criticado los abusos de la insurgencia y los escasos resultados del gobierno.
“Es deplorable el espectáculo de una guerrilla unida, que actúa bajo una sola directriz, frente a un Estado que [es] ciego, que no sabe para dónde va’’, dijo Serpa.
“Lo más inteligente sería intentar que se logre un acuerdo de cese al fuego y de hostilidades’’, expresó Carlos Franco, analista político y ex comandante de la desmovilizada guerrilla del Ejército Popular de Liberación (EPL).
“Con eso se le daría un golpe a la falta de respaldo que el proceso tiene’’, agregó.