- Observan a adolescentes “mareaditos”, por posible consumo de sedante
Mercedes Sequeira – [email protected]
JUIGALPA.- Un alerta sobre el posible consumo de tabletas de diazepán por adolescentes para drogarse, condujo a las autoridades de Salud de Juigalpa a decomisar el producto en pulperías no autorizadas.
El Minsa, en coordinación con la Policía Nacional, inició un plan de inspección en las pulperías existentes en el departamento, para determinar la legalidad del expendio, a fin de prevenir que su venta irresponsable pueda ocasionar daños a la salud.
El doctor René Gutiérrez, director del Centro de Salud de Juigalpa, explicó que las tabletas de diazepán deben venderse bajo prescripción médica, por lo que las recetas tienen que estar autorizadas por un médico, “no pueden ser prescritas por curanderos o cualesquier otras personas”, indicó.
Gutiérrez advirtió que la diazepán “es una droga que puede provocar suicidios, homicidios… Su consumo inadecuado puede afectar el sistema nervioso central y hasta crea dependencia en el ser humano, lo cual buscamos prevenir”, apuntó.
Una de las pulperías inspeccionadas fue la de la señora Brenda Astorga Otero, a quien el Ministerio de Salud le decomisó 68 tabletas de diazepán de diez miligramos, del Laboratorio Sardel.
ADUCEN DESCONOCIMIENTO
“Yo desconocía que [no] se debe vender diazepán en las pulperías, y como pobre uno quiere tener surtida su venta para cualquier necesidad que tenga el ciudadano”, manifestó Astorga Otero, propietaria de la pulpería “Juanita”.
Expresó que la caja de diazepán que contiene cien tabletas las compraba en el mercado central de Juigalpa.
“Nosotros sólo les vendíamos a personas adultas. A veces llevaban una a dos pastillas, las utilizaban para eliminar su insomnio”, refirió Astorga.
El médico dijo que en el caso específico de la señora Astorga no se aplicó multa porque vendía el producto por desconocimiento.
El subcomisionado Manuel Zambrana, vocero de la Policía Nacional de Chontales, consideró que el Minsa trabaja con “lentitud”, puesto que sólo una pulpería había inspeccionado.