- Decidieron formar parte para oponerse al proyecto liberal
Consuelo Sandoval [email protected]
El primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, Dámisis Sirias, preside la comisión especial dictaminadora del proyecto de reformas electorales que pretende reducir de cinco a cuatro el número de magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE), para el establecimiento del quórum.
La comisión está integrada por los diputados liberales Noel Pereira Majano y Sergio García Pinell; sus aliados Adolfo Calero y José Espinoza, conservador y del Proyecto Nacional, respectivamente, y por los legisladores sandinistas Edwin Castro y Wálmaro Gutiérrez.
Castro recientemente había manifestado que su bancada, a pocos meses de los comicios, no participaría en las reformas a la Ley Electoral; no obstante, ayer declaró que podrían integrarse para oponerse a la enmienda legislativa.
El primer secretario del Parlamento, Pedro Joaquín Ríos, reconoció que no cuentan con los 56 votos necesarios para la enmienda de la Ley Electoral, que tiene rango constitucional, y aseguró que la comisión especial tiene sesenta días para emitir su dictamen.
POCOS DIAS HABILES
Considerando que las vacaciones de medio año se extienden por un período de treinta días e inician el próximo trece de julio, los legisladores cuentan únicamente con siete días hábiles del corriente mes para trabajar el anteproyecto.
En caso de que la comisión especial se tome los sesenta días para elaborar su dictamen, estaría siendo presentado en sesión plenaria hasta el 13 de septiembre próximo.
“El quórum del CSE se formará con cuatro de sus miembros, y las decisiones se tomarán con el voto favorable de la mitad más uno de los miembros presentes”, establece la propuesta de reforma del artículo doce de la Ley Electoral.
En cambio, el artículo vigente señala: “El quórum del CSE se formará con cinco de sus miembros, y las decisiones se tomarán con el voto favorable de al menos cuatro de los mismos”.
La iniciativa liberal fue inspirada después que los tres magistrados sandinistas decidieron no asistir a las sesiones del CSE, para evitar la inhibición del ex candidato conservador, José Antonio Alvarado, generando un impasse de quince días.