- Sin lugar a dudas la comunidad nica ha sabido aprovechar las oportunidades que ofrece la
economía estadounidense,
donde se obtienen los beneficios sobre la base de los esfuerzos propios. LA PRENSA fue testigo del tesón nicaragüense materializado en empresas dedicadas a varios rubros,
desde venta especializada
de nacatamales, fritangas, hasta empresas de envíos de remesas, talleres mecánicos, tapicerías, ventas ambulantes y compañías establecidas con ingresos anuales superiores a los 100,000 dólares
Gustavo Ortega CamposEnviado [email protected]
MIAMI, FLORIDA.- Los miles de nicaragüenses que habitan esta ciudad, según cálculos extraoficiales, garantizan gran parte de las remesas familiares que salen de Estados Unidos a los hogares de Nicaragua, cuyo monto se estima en 500 millones de dólares anuales. Por tal razón, muchos citan a Miami como la “capital” de las remesas, pues el mismo comportamiento muestran las comunidades de cubanos, haitianos y colombianos aquí radicados.
Pero el surgimiento de estas remesas es variado, va desde la venta ambulante de productos diversos, pasando por las tapicerías, negocios de restaurantes, dependientes de gasolineras, baby sitter (cuida niños) hasta llegar a puestos de oficinistas, profesionales en el ejercicio de su carrera y dueños de prósperos negocios.
Durante la estadía de LA PRENSA en la llamada “capital del sol”, un contraste por las constantes tormentas de la temporada pese a que es verano, se logró confirmar la presencia de los nicas, estén legales o no, en muchas y por qué no decir, centenares de labores, que dan explicación a la constante masa de divisas que envían al país.
Para muchos la cosa no ha sido fácil, pues están logrando el fruto de sus esfuerzos muchos años después de iniciadas sus cansadas labores, con el fin único de mejorar sus estatus económicos y el de sus familiares.
Otros con mejor suerte, llegaron cuando sus familiares, en su mayoría, sus padres ya habían adelantado el camino hacia mejores tiempos.
EL FAMOSO “YAMBO”
La presencia económica de los nicas es variada, la principal característica es la venta de comida típica, minimercados y restaurantes con una amplia oferta gastronómica nacional, principalmente en la zona de la Pequeña Habana, otrora bastión de la comunidad cubana, pero hoy en día “dominada” por los nicaragüenses.
Uno de esos negocios es el “Yambo”, cuya decoración bastante sui géneris da una muestra efectiva de la artesanía nacional. Ahí es un pedazo de Nicaragua, sin duda alguna, el pendón bicolor ondea apacible provocando la nostalgia de los nacionales.
Una imagen de la Purísima Concepción de María adorna el ingreso al local (es celebrada el siete y ocho de diciembre con todo el rigor tradicional) y un busto del insigne panida Rubén Darío fija el ambiente con sabor a pinol.
Aída Gutiérrez, administradora del Yambo Restaurant, cuyo propietario es de origen cubano, dijo que el lugar es el centro de reunión permanente de la comunidad nica, “vienen desde lejos a comer , pues la nostalgia es inmensa”, señaló.
Gutiérrez, con 10 años de vivir en Miami, es originaria de León y se muestra satisfecha con la acogida que mantiene el local. Cerdo con yuca, gallo pinto, carne asada, vigorón, sopas, cajetas, cantidad variada de “frescos”, forman parte del menú del Yambo, con un precio promedio de 3.50 dólares por plato.
Lugares similares son comunes en la zona, la mayoría, “open” (abiertos) las 24 horas, pues la clientela cuenta con variados horarios de trabajo.