Roberto Fonseca L.Enviado [email protected]
WASHINGTON.- Los programas que lleva a cabo la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID) en Nicaragua se mantendrán en marcha, “siempre y cuando cumpla con la condición de ser un país democrático”, aseguró Mike Deal, Director del Buró para América Latina y el Caribe, durante un encuentro con periodistas de la región.
De acuerdo a estadísticas oficiales proporcionadas por dicho funcionario, AID tiene contemplado desembolsar 157.1 millones de dólares para el período 1998 y 2003, correspondientes al “portafolio” de los programas regulares, es decir, los que están encaminados a fortalecer la democracia, apoyar a los pequeños productores, mejorar las condiciones de vida de la población más pobre y contribuir a la protección de los recursos naturales.
Además, ha comprometido 103.6 millones de dólares para apoyar el proceso de reconstrucción post huracán “Mitch”, de reactivación económica y de mitigación de desastres naturales.
“Tanto el programa regular, como las actividades del programa de reconstrucción, se están implementando en los departamentos más afectados por el Mitch, los cuales son también las áreas de la más alta pobreza en Nicaragua”, refiere un documento sobre Nicaragua, elaborado por el Buró bajo su cargo.
“Desarrollar una democracia duradera y sólida es el más grande desafío que enfrenta Nicaragua hoy en día. Nicaragua necesita prepararse ahora para unas elecciones justas, abiertas y verdaderamente participativas, en noviembre próximo”, añade.
MONTOS ANUALES
Nicaragua, según la documentación oficial proporcionada, viene mejorando año con año el flujo de cooperación bilateral por parte de la AID, tanto en la asistencia para el desarrollo como en ayuda alimentaria. En 1997, año en que asumió el presidente Arnoldo Alemán, destinó un total de 30.2 millones de dólares para programas regulares y suplementarios.
Un año después, la colaboración se mantuvo en 30 millones de dólares, y en 1999 aumentó a 43.1 millones de dólares, cifra que incluye la ayuda alimentaria de emergencia en respuesta al huracán “Mitch”. Luego, en el 2000 regresó a los niveles de 34.5 millones de dólares y en el Año Fiscal 2001 se presupuestaron 35.1 millones de dólares.
Para el Año Fiscal 2002, la AID ha solicitado al Congreso de Estados Unidos que apruebe presupuesto mayor que el año anterior, el cual contempla un aumento de 232 millones de dólares en el presupuesto destinado para América Latina y el Caribe, sin embargo éste beneficiaría sobre todo a los países del Grupo Andino. Se desconoce el monto solicitado para Nicaragua.
No obstante, sí están definidos los rubros prioritarios. “Estados Unidos requiere que los Fondos del Año Fiscal 2002 implementen su programa de desarrollo sustancial en Nicaragua, en las áreas de la democracia, el crecimiento económico y la inversión humana”, refiere el texto.
PRESUPUESTOS DESIGUALES
Deal, al igual que otros funcionarios de la administración Bush, comparten el criterio de que América Latina y el Caribe es una “región muy importante” para el actual ocupante de la Casa Blanca, George W. Bush Jr., sin embargo la propuesta presupuestaria para el Año Fiscal 2002 apunta hacia lo contrario.
En efecto, de acuerdo al documento presentado en mayo pasado por el actual Administrador General de AID, Andrew Natsios, la prioridad en términos geográficos, políticos y económicos, corresponde al Buró de Asia y Medio Oriente, ya que se solicitan 2,034 millones de dólares (o sea dos billones de dólares), en fondos para asistencia como para apoyo económico. Por ejemplo, ahí están Israel (720 millones de dólares), Egipto (650 millones de dólares) y Jordania (150 millones de dólares).
Le sigue la región de África, para la cual se solicitan 1,055 millones de dólares (un poco más de un billón de dólares), la mayor parte de ellos –434 millones— en asistencia al desarrollo. Después están las naciones de Europa y Euroasia, entre las que se incluyen antiguos países del bloque socialista.
Finalmente está la región de América Latina y el Caribe, para la cual están solicitando 878.6 millones de dólares, cifra superior a los 646 millones del año fiscal anterior.
“Los países democráticos en la región enfrentan grandes retos, la pobreza, la violencia, el crimen y las drogas. Nuestra misión es ayudarlos, colaborar con ellos en resolverlos, ya que si no se resuelven, se convierten en los primeros peligros de la democracia”, dijo Deal al grupo de periodistas.
Finalmente, abogó porque ambas bancadas –Republicanos y Demócratas— colaboren para que sea aprobado el incremento global. “Esperamos que al terminar este año, tengamos aprobado nuestro presupuesto”.
(Con la colaboración de la traductora Ivet Cruz)