Definitivamente, el mundo es un lugar divertido (a funny place, dirían los gringos); faltaba más por ver a Dante para describir ahora a los sandinistas conciliadores con los que durante muchos años consideraron como los asesinos del pueblo nicaragüense. Fuimos a la guerra contra los somocistas (nombre sobrepuesto a la contra), destruyeron al país por considerarlo que era mejor que el somocismo.
Ahora son respetuosos de las leyes, como que si el somocismo tuviere validez como movimiento político. No tardarán, dentro de poco, en anunciar una alianza para derrotar a los solitarios liberales (sólo ellos no ganan) con el somocismo liberal, para co-gobernar.
Nicaragua no merece que vuelvan a ganar.
Álvaro Sevilla Moreira
[email protected]