- La violencia contra las mujeres ocurre más durante los fines de semana, cuando muchos hombres están bajo efectos de alcohol o drogas
Karla Marenco [email protected]
Deprimente. Cada mes, casi 400 mujeres, adolescentes, niñas y niños, son víctimas de violencia en el seno de sus hogares. Por si fuera poco, un promedio de 120 mujeres de ese mismo grupo son martirizadas por algún tipo de abuso sexual, de acuerdo con las denuncias recogidas por las Comisarías de la Mujer y la Niñez.
¿Quiénes son sus verdugos? Nada más y nada menos que sus seres queridos: sus esposos o compañeros, hermanos, tíos o algún allegado a la familia.
Aunque las cifras oficiales del año 2000 revelaron un ligero descenso en las denuncias de un 10%, no es indicio de que el problema ha disminuido, sino de que menos mujeres denuncian los hechos al no encontrar una respuesta ágil a sus denuncias.
De acuerdo con la Comisaría de la Mujer, en el año 2000 unas 4,719 mujeres, niñas y niños padecieron algún tipo de violencia intrafamiliar, y otras 1,441 denunciaron haber sufrido algún tipo de violencia sexual, para un total de 6,160 casos, 10% menos que en 1999, año en que se registraron un total de 6,885 casos.
A diario, por lo menos cuatro mujeres, niñas o jóvenes sufren algún episodio de violación, tentativa de violación, abuso deshonesto, acoso sexual y otros tipos de vejámenes, pero existe un subregistro muy grande de mujeres que igualmente son víctimas, pero prefieren de acompañante el silencio.
FINES DE SEMANA VIOLENTOS
Los fines de semana son los días en que ocurren más hechos de violencia, y las situaciones en las que se producen las agresiones son bajo los efectos del alcohol, conductas violentas y bajo efectos de drogas. Los principales comisores de los delitos son los maridos, ex maridos y vecinos, lo que indica una cercanía de carácter familiar o de relación social entre la víctima y el victimario.
Los lugares donde más ocurren estos problemas son los Distritos 1 y 5, en Managua, y los departamentos de Matagalpa, Juigalpa, Ocotal y Jinotega.
Las Comisaría de la Mujer y la Niñez se ha constituido en una instancia coercitiva importantísima para prevenir y sancionar este tipo de delitos, pero 17 comisarías en todo el país no dan abasto para tanta denuncia. Para colmo, desde que fueron creadas en 1993 nunca el gobierno les ha asignado una partida presupuestaria para fortalecer su operatividad.
CON LAS UÑAS
Algunas Comisarías de la Mujer funcionan en Managua, Masaya, Boaco, Juigalpa, Bluefields, León, Chinandega, Matagalpa, Jinotega, Estelí y Ocotal, sin embargo, realizan el trabajo con las uñas. No hay transporte ni gasolina, no hay papelería ni computadoras ni teléfonos (en algunas), y mucho menos un presupuesto para ejercer una labor de prevención sobre las mujeres en riesgo de sufrir algún tipo de violencia en sus hogares.
La directora del Instituto Nicaragüense de la Mujer, Amalia Frech, dijo que existe un Plan Nacional para la Prevención de la Violencia Intrafamiliar y Sexual, 2001-2006, recién presentado a la sociedad nicaragüense, que recoge las pautas y compromisos de todas las instituciones del Estado y organismos de la sociedad civil.
Señaló la importancia de que el próximo gobierno ponga en práctica este plan, porque si no todo el esfuerzo y los recursos que se invirtieron se irán al basurero.
MEDIDAS DE PROTECCIÓN
Una vez que la mujer interpone una denuncia ante un Juzgado Local del Crimen por haber sido víctima de la violencia, el judicial debe decretar algunas medidas preventivas que impidan la consumación de un delito. Entre ellas están:
1) Prohibir o restringir la presencia de la persona denunciada en el domicilio de la ofendida u ofendido, dentro de un radio mínimo de 100 metros.
2) Ordenar la reintegración de la persona ofendida al hogar del que hubiera sido sacada con violencia o intimidación.
3) Prohibir o limitar la presencia de la persona denunciada al lugar del trabajo de la persona ofendida dentro de un radio mínimo de 100 metros.
4) Ofrecer a la persona ofendida la atención médica, psicológica o psiquiátrica en caso que fuere necesaria.
5) Ordenar un examen psicológico de los menores involucrados en los hechos de violencia intrafamiliar. En el caso de denuncias de maltrato infantil se solicitará a la autoridad competente (Ministerio de la Familia) intervenir en el caso.
6) Decomisar las armas en posesión del presunto agresor.
7) Prohibir toda forma de hostigamiento que perturbe la tranquilidad de la persona ofendida.
8) En el caso de la Costa Atlántica, las medidas deben ser aplicadas por el juez comunal de acuerdo con los medios y procedimientos tradicionales de las leyes vigentes.
9) El juez garantizará que la persona denunciada compense los posibles daños ocasionados a la persona ofendida.