- Por lo menos el 53 por ciento de los maestros no cuenta con una licenciatura en Ciencias de la Educación
Amalia Morales [email protected]
Las aulas son su segundo ho-gar. Los pizarrones sustituyen a los adornos en sus casas. Su vida transcurre entre tiza, libros y cuadernos, aunque no se sienten en un pupitre. Se trata de los maestros, que dejan a la mitad su preparación por enseñar a los demás.
Al menos el 50 por ciento de los docentes de primaria no son licenciados. Ese drama se prolonga hasta la educación secundaria, según estimaciones aceptadas por el Ministerio de Educación Cultura y Deportes, MECD.
Una investigación que presentó la Facultad de Educación y Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, UNAN-León, reveló el año pasado que el 53 por ciento de los que imparten clases en secundaria no concluyeron estudios universitarios.
Aunque quiera no tiene tiempo de estudiar. Se lleva el trabajo a la casa. Las cinco horas que Sandra Selva pasa frente a sus estudiantes de sexto grado del Salomón de la Selva, no son las únicas que ella dedica a la escuela donde trabaja.
Selva dice que a la planificación de las clases dedica mucho más tiempo que las tres horas previstas por el Ministerio de Educación Cultura y Deportes, MECD.
“Hasta he dejado de ser ama de casa”, afirma Selva. El tiempo previsto para sus dos hijos lo ocupa para hacer los planes quincenales, los semanales y los diarios que demanda el Ministerio. “Uno se levanta pensando en eso”, agrega su colega Elga María Sánchez.
Ambas creen que su horario extenuante les niega el chance para cualquier otra actividad. A la falta de tiempo le agregan la de recursos. “912 córdobas es mi sueldo”, dice Sandra Selva.
Elga María Sánchez cree que en las circunstancias en que trabajan los docentes “no vale la pena el sacrificio”. Para estar actualizadas estas maestras se conforman con los talleres que imparte el MECD, a inicio y a medio año. “Allí vemos el ritmo de la metodología que llevamos”, contó Sánchez. Además, intercambian experiencia con docentes de otros centros.
Sin embargo, Víctor Flores, docente de secundaria considera insuficiente el aprendizaje en tales talleres. A él, que sí tiene grado de licenciado, le hubiera gustado sacar un posgrado o una maestría, pero en definitiva, los 1,500 córdobas que devenga no se lo permiten.
La percepción de Flores es coincidente con los resultados de una investigación presentada por el experto en educación Miguel De Castilla, en donde se sostiene que las capacitaciones del Ministerio son insuficientes en cuanto a metodología contenido. El tiempo para tales seminarios es demasiado reducido.
¿PROFESIONALIZACION PARA QUIENES?
– Consciente de las carencias formativas de los docentes, el MECD impulsa una serie de iniciativas de profesionalización.
Una de ellas es la que promueve el programa de Apoyo al Sector Educativo de la Unión Europea, que prevé la capacitación de por lo menos 1,500 educadores de primaria y secundaria.
– Tal programa de profesionalización funciona desde el año pasado.
– La profesionalización se promueve en los distintos niveles. – Incluso se han firmado convenios, entre el MECD y universidades para desarrollar maestrías en Ciencias de la Educación.
– Pero enterarse de estos esfuerzos no es de gran ayuda para los maestros.
– De Castilla plantea en su informe que por problemas económicos los docentes no pueden acceder a tales programas de formación.