Reconciliación Ortega-Somoza

Arturo Castro FrenzelBerlin, [email protected] El autollamado comandante Ortega busca ganarse a todos los disconformes e indecisos, tanto a los desilusionados, otrora sandinistas, como a los desilusionados por el gobierno de Alemán. Hay una tercera corriente que es la de los indecisos, los que una vez fueron somocistas y ahora no saben por quién decidirse. Es […]

Arturo Castro FrenzelBerlin, [email protected]

El autollamado comandante Ortega busca ganarse a todos los disconformes e indecisos, tanto a los desilusionados, otrora sandinistas, como a los desilusionados por el gobierno de Alemán. Hay una tercera corriente que es la de los indecisos, los que una vez fueron somocistas y ahora no saben por quién decidirse.

Es a ellos a quienes Ortega ha dirigido ahora su puntería. Es una táctica que casi podría considerarse como inteligente, si el pueblo no supiera cuáles son efectivamente las intenciones solapadas. Para personas de escasa o nula moral, como el susodicho, es muy fácil hacer promesas, prestar juramentos y ofrecer reconciliación. A mi querido pueblo nicaragüense solamente le puedo pedir que abra los ojos y recuerde que al árbol se le conoce por sus frutos.

A como justamente se le exige a Alemán, que muestre el origen de sus bienes, debemos exigirlo de alguien que de la noche a la mañana se volvió millonario y que utiliza todos los medios para tratar de volver al poder y enriquecerse más y más. Y recuerden que él no está solo. Hay muchos otros que no lograron llenarse las bolsas lo suficiente en los años de dictadura porque se creyeron eternos. Éstos están ahora a la espera, inventarán otro enemigo a como ha sido en toda dictadura. Es un arma eficaz y poderosa para someter al pueblo. Querido pueblo nicaragüense, ¡no nos dejemos engañar por los lobos vestidos de ovejas!  

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