Jorge Loáisiga [email protected]
El jefe de la Misión de Observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), Santiago Murray, dijo que en este momento no es conveniente hacer una reforma electoral tal como ha sido propuesto por el Presidente de la República, Arnoldo Alemán y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
“Técnicamente no creo que sea conveniente. En todo proceso electoral es necesario respeto a las reglas del juego. Esta campaña electoral se planteó y fue convocada en los términos de la actual ley electoral. Sería conveniente sujetarse a eso”, dijo Murray en declaraciones a los medios de comunicación luego de firmar un acuerdo de observación electoral entre el Consejo Supremo Electoral (CSE) y la OEA.
Sin embargo, dijo que la motivación que tienen los legisladores liberales para impulsar una reforma electoral tiene validez.
“Creo que la motivación del legislador, en todo caso, es válida, de buscar formas de evitar que se recurra a ese mecanismo de quórum para evitar tomar decisiones en el Consejo Supremo Electoral”, precisó.
Murray confió en que el acuerdo o “pacto de caballeros” alcanzado entre los magistrados del CSE para evitar que el cuatro de noviembre ocurra una parálisis de ese poder del Estado como la ocurrida semanas atrás funcione y se evite una crisis institucional.
“No he podido hablar con todos los protagonistas del proceso, pero sí hago de nuevo el llamado, de manera que situaciones como las que se plantearon en las semanas pasadas no se repitan, especialmente no se repitan el cuatro de noviembre”, indicó.
FIRMAN ACUERDO
La OEA y el CSE firmaron un acuerdo de observación electoral en el que el Poder Electoral autoriza a los observadores de la OEA tener acceso a todo lo concerniente al proceso electoral, incluidos los centros de votación, y garantiza el libre desplazamiento y movimiento en todo el territorio nacional.
El acuerdo fue suscrito entre Murray y el presidente del CSE, Roberto Rivas. Murray reiteró el llamado para que en aras del fortalecimiento democrático del país, el actual proceso se desarrolle sin obstáculos ni interrupciones, en un clima de diálogo, tranquilidad y ponderación que respete el derecho de todas las fuerzas políticas a expresarse libremente.