ACAN-EFE
GUATEMALA.- Una semana después de la fuga de la cárcel de máxima seguridad “El Infierno” la Policía y el Ejército de Guatemala continúan la búsqueda de al menos 48 reos, la mayoría exhaustos y hambrientos.
El “Plan Cazador”, lanzado desde el pasado día 17 cuando se produjo la evasión, ha logrado detener de nuevo a veintiséis reos, mientras otros cuatro han muerto en la persecución, según fuentes policiales. El reo que más recientemente ha pagado con la vida su intento por recuperar la libertad es José David Avila Morán, de la banda “Los Pasaco”, quien cumplía 50 años de cárcel por el secuestro de un empresario al que le amputaron un dedo.
Avila Morán se escondía junto a Rubén Yañes Morales en una cueva cercana a la localidad de Guanagazapa, a unos 50 kilómetros de la capital, y ayer, al ser descubierto, prefirió suicidarse de un tiro en la sien antes que volver a caer en manos de las autoridades.
Tras su detención, Yañes relató a los agentes del Servicio de Investigación Criminal y del Grupo de Acción Rápida de la Policía Nacional Civil (PNC) que con un radio escuchaban las noticias para estar al tanto de las operaciones de búsqueda de reos y trazar su ruta de escape.
Campesinos denunciaron a los dos hombres, quienes de noche abandonaban su escondite para ir por frutas y otros alimentos con las cuales saciar el hambre, relataron agentes a la prensa. Un total de 78 reos, entre secuestradores, narcotraficantes y asesinos, escaparon armados de fusiles, granadas y metralletas Uzi del penal tras pagar unos 128,200 dólares a las autoridades.
Como consecuencia han sido detenidos el director, el subdirector, el alcaide y diecinueve guardias penitenciarios, acusados del delito de cooperación para la fuga.
Las operaciones de búsqueda se concentraron en un inicio en el perímetro de Guanagazapa, en cuya jurisdicción se encuentra la Granja de Rehabilitación Penal Canadá, en cuyo interior está “El Infierno”, la única cárcel de máxima seguridad de Guatemala.
El director adjunto de la PNC, Elmer Aguilar, pronosticaba el pasado miércoles la rápida detención de los fugados porque estaban cercados, cansados y sin alimentos.
Sin embargo, el área de búsqueda se extiende cada día más y este fin de semana el “Plan Cazador” había redoblado el control sobre la carretera interamericana en previsión de que algunos prófugos intenten alcanzar la frontera con México.