- Policía de Tipitapa duda que muerte de supuesto asaltante, haya sido suicidio
- Hermano e hijastra del finado
reconocen cadáver y aportan pistas para identificar a su acompañante
Mario Sánchez P. [email protected]
Con la cabeza destrozada de un balazo que le atravesó la cabeza de sien a sien, murió Juan Luis Cruz Díaz (40), quien junto a otro hombre, presuntamente su hermano Anastasio, intentó asaltar una tienda ubicada cerca de la Alcaldía de Tipitapa, pero huyeron al verse sorprendidos por vecinos.
La Policía de Tipitapa investigan la muerte de Juan Luis, porque encontraron su cadáver a unas cincuenta varas del río, y se sospecha que fue ejecutado.
Los vecinos de doña Ramona Toledo Duarte, de 72 años, dueña de la tienda, lesionada en el ojo derecho por un golpe que le dio uno de los supuestos asaltantes, tienen otra teoría: Ellos dijeron a la Policía que Juan Luis se suicidó al verse casi cercado por sus perseguidores, pero el problema es que el arma no aparece.
ENTRE HERMANOS
La Policía dijo desconocer el nombre del acompañante de Juan Luis, pero su hermano Pedro Alfonso, que llegó a reconocer el cadáver, aseguró que quien estaba con él era su hermano Anastasio, y reconocía que las ropas que la Policía encontró botadas en el sector por donde huyó, eran de aquél.
La Policía sospecha que el supuesto asaltante fue muerto de un balazo por uno de los vecinos que lo perseguían, ya que personas que viven en el sector de la bocana informaron que hubo un tiroteo breve. Un hijo de la dueña de la tienda, que iba tras el asaltante frustrado, admitió que él disparó contra Juan Luis, pero que no logró acertarle.
DUDA RAZONABLE
El capitán Ricardo Jiménez no cree que Juan Luis se haya suicidado, como argumentan los que lo seguían, sino que fue muerto de un balazo hecho a cierta distancia, porque es imposible que el hombre se pegara un balazo en la sien, siguiera corriendo y escondiera el arma. Al parecer, el hombre andaba desarmado y fue muerto por los vecinos.
Jiménez explicó que a eso de las 11:30 de la mañana los dos hombres llegaron a la tienda de doña Ramona y dijeron que querían comprar tela, por lo que ella fue a una vitrina para sacar un corte. En eso un chavalo vecino, que siempre la acompañaba, le gritó: “Tírese al suelo, doña Ramona”.
Uno de los hombres, armado con un cuchillo, se cruzó la vitrina y la derribó de un golpe, a la vez que advertía: “¡Esto es un asalto!”
Al escuchar los gritos, los vecinos acudieron a la tienda, por lo que los hombres desistieron del robo y se dieron a la fuga sin llevarse nada, perseguidos por los vecinos y por un hijo de doña Ramona que manejaba una camioneta e iba armado de una pistola Makarov.
NO HALLARON OTRA
La Policía de Tipitapa decomisó el revólver del hijo de doña Ramona, quien admitió haber disparado al presunto asaltante, sin acertarle. Se sospecha que haya sido éste quien mató a Juan Luis, pero hasta el momento no hay evidencias de que la bala que le atravesó la cabeza haya sido disparada con la Makarov de la dueña de la tienda.