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Sólo uno de los cinco policías involucrados en la balacera que mandó al hospital a los primos Roberto Solórzano Chamorro y Giovanni Álvarez Chamorro, fue eximido de culpas por la jueza Rosario Altamirano, quien dictó auto de segura y formal prisión para el resto por el delito de exposición de personas al peligro.
Altamirano leyó la sentencia a los oficiales que la tarde del 8 de junio persiguieron y dispararon sus armas de reglamento contra los dos civiles, cuando éstos desacataron la voz de alto que les hizo uno de los agentes.
Los sentenciados con segura y formal prisión son Juan Carlos Barrera Serrano, Arlyn Enrique Herrera López, Edwin de Jesús Medina Fitoria y Oscar Cajina Mora, quienes según Altamirano hicieron uso excesivo e irracional de la fuerza, aún cuando en cualquier circunstancia tienen la obligación de comportarse a la altura de la institución que representan.
INNUMERABLES DISPAROS SIN JUSTIFICACION
En su sentencia, la jueza Altamirano asegura que existen suficientes elementos de prueba sobre la actuación dolosa, y de la responsabilidad penal de los ocupantes de la patrulla que sin justificación hicieron innumerables disparos “contra los hoy lesionados”.
A Solórzano Chamorro le extirparon un riñón debido a los estragos que le causaron los disparos. Según el forense, las lesiones ponen en peligro su vida y es impredecible el tiempo de curación.
El Artículo 15 dice que el que pusiere en peligro la vida o la salud de alguna persona será penado con prisión de 6 meses a 3 años. Si a consecuencia de ello resultare un grave daño físico a la víctima, la pena será de 3 a 6 años de prisión.