Tito RondÓ[email protected]
Lo escuché una noche de estas, saliendo de LA PRENSA. Había sintonizado el popular programa “Managua de Noche”, de Luis Méndez acompañado de Alcides Morán, y hacía su contribución telefónica el conocido ex actor radial Héctor Gaitán.
Decía don Héctor que era de justicia hacerle un homenaje a Ramiro Solórzano Villalta, el popular “Fonguito”, el eterno hombre de los parlantes del estadio. Uno de los argumentos del Sr. Gaitán es que los homenajes se deben hacer en vida, y cuando el homenajeado los pueda gozar plenamente, y me parece que tiene toda la razón.
Según recuerda Manuel Genet, Fonguito fue contratado por don Chico Pinell y por el recordado Alex Narváez, y debutó en el estadio nacional de Managua el 5 de febrero de 1955, en un partido entre el Bóer y el 5 Estrellas. El primer bateador que anunció fue Napoleón Romero “Arena Blanca”.
Fue precisamente 1955 el primer año en que empecé a ir con regularidad al estadio, y el sonido de la voz de Fonguito en los parlantes se volvió rápidamente en parte esencial del espectáculo. En esos tiempos, al igual que ahora, Fonguito daba también los resultados en los demás estadios.
Claro, en esa época recibía los resultados por telegrama. Ahora que ya casi nadie escucha las horribles transmisiones que se estilan en nuestro desdichado país, los resultados de Fonguito vuelven a emocionar al estadio entero… aunque sean tomados de varias emisoras.
Cómo será la voz de Fonguito que gran cantidad de programas de boxeo utilizan como sonido de fondo en sus presentaciones el famoso “fuera seconds… ¡fuera seconds!” de Ramiro Solórzano. Y no han pensado en pagarle derechos…
Algo parecido pasa con los homenajes. Le han hecho varios, pero muy improvisados. Por ejemplo, el 16 de mayo de 1976 y el 5 de febrero de 1995 (40 aniversario) lanzó la primera bola y se le hizo algo de ceremonia, pero nada que yo recuerde.
Este homenaje debe hacerse en serio, con meses de planeamiento, con buenos regalos obtenidos en grandes casas comerciales, y donde toda la fanaticada pueda expresar su cariño por el hombre de los parlantes, el gran Fonguito.
LA PULPERÍA
El dominicano Fausto Cruz, campeón nacional con el Norte en la temporada 1999-2000, es el séptimo mejor bateador de la Liga Mexicana con promedio de .329, jugando con los Algodoneros de Torreón.
Según Leonardo Lacayo Ocampo, el primer “no hitter” lo tiró el zurdo Salvador Argüello.
José Canseco fue contratado por los Medias Blancas de Chicago. Es bueno que vaya a la Liga Americana, donde puede ser bateador designado.
Falleció recientemente el “Novato del Año” de la Liga Nacional de 1950, Sam Jethroe, a los 83 años de edad. Su gran época fue en las Ligas Negras. En el 50 bateó .278 con 18 jonrones y 58 impulsadas, y robó 35 bases. Por algo le decían “Jet”.