Rafael Narváez y Danny Chavarría, muestran parte de la estructura que se quemó en 1999 por un cortocircuito por el cual se responsabilizó a ENEL.

Precedente legal contra error de empresa eléctrica

Una sentencia en el Juzgado Quinto Local del Crimen responsabilizó del incendio a la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel). Indiana Herrera, la médico afectada por el siniestro, dice que no desistirá del pleito jurídico hasta que Enel repare el daño que le causó Amalia Morales [email protected] Unos chispazos en el tendido eléctrico, que se vieron […]

  • Una sentencia en el Juzgado Quinto Local del Crimen responsabilizó del incendio a la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel). Indiana Herrera, la médico afectada por el siniestro, dice que no desistirá del pleito jurídico hasta que Enel repare el daño que le causó

Amalia Morales [email protected]

Unos chispazos en el tendido eléctrico, que se vieron después del mediodía –a eso de la una y media de la tarde–, avisaron, pero no evitaron que la desgracia arrasara la casa de Indiana Herrera Jerez, en Bello Horizonte, el 19 de febrero de 1999.

Las chispas también fueron visibles en el medidor eléctrico. El aparato alocado repicó como un teléfono. Cuando Juan Carlos Gutiérrez, un vecino que pasaba por el sector, reparó en el cortocircuito éste ya hacía estragos en el interior de la vivienda, desde la cual vio salir humo, y a los minutos llegaron las cuadrillas de bomberos y de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel), las que tan sólo cuatro días antes habían instalado medidores en la zona.

Las llamas veloces se propagaron en menos de media hora y destruyeron el 90 por ciento de la casa y de lo que había en ella.

Herrera Jerez, de 50 años y de oficio médico, dijo que el fuego se originó en el panel que estaba en el cuarto de biblioteca, el que estaba enllavado a la hora del siniestro.

Las investigaciones confirmaron esa versión de Herrera Jerez. En efecto, el siniestro se originó en la parte superior y céntrica del cuarto de estudio, ubicado frente al comedor y la sala. De allí las llamas, como una regadera, se extendieron hacia abajo.

A la hora del fuego estaban en la residencia la niña Nalyn Pérez Mayans, nieta de Indiana Herrera, y Socorro Won, la empleada doméstica que cuidaba a la menor.

Aunque ambas corrieron el riesgo de calcinarse, salieron ilesas del fuego. Los únicos seres vivos que perecieron fueron tres gatos recién nacidos, que estaban en un canasto que no pudo ser rescatado.

En días posteriores a la quema, la niña sufriría secuelas producto de la trágica experiencia. El desastre, la casa en cenizas, también surtiría efectos negativos sobre la psiquis de la abuela y propietaria del bien.

Indiana Herrera dijo que lo ocurrido fue como volver a nacer. “Tuve que empezar de cero. Tuve que reconstruir un trabajo de 20 años”, afirmó.

Pero sin duda se trata de un renacer triste. No detalló cuánto ha invertido en la reconstrucción de su casa, pero aseguró que eso ha significado cumplir jornadas laborales de 12 horas diarias. Ella es médico y trabaja en el área de planificación del Ministerio de Salud (Minsa).

ENEL CULPABLE

Herrera Jerez nunca abandonó los escombros de su casa. En medio de esa convivencia trágica encontró varios elementos que la llevaron a plantearse que la culpable del incendio fue la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel).

La primera muestra clave fue el chisporroteo del tendido eléctrico y del medidor. Luego, la actitud de la cuadrilla de Enel, que retiró el aparato quemado y jamás lo facilitó para las respectivas averiguaciones.

Pero las pruebas contundentes fueron los peritajes, tanto de la Dirección General de Bomberos como de Criminalística de la Policía Nacional.

Valieron de mucho los testimonios de habitantes del sector, quienes contaron que el mismo día del siniestro en la casa de Herrera Jerez hubo otros casos en el sector, con características similares, los que afortunadamente se sofocaron a tiempo.

Y una semana después se desataron chispas y otro cortocircuito frente al Ranchón Cubano, un restaurante situado a escasas dos cuadras de la vivienda quemada.

El juicio, que por la vía penal se abrió en marzo, 20 días después del incendio, responsabilizó a Enel por lo sucedido.

En la sentencia que salió en octubre del 2000, el Juzgado Quinto Local del Crimen valoró en 1,283,000 córdobas los daños en muebles e y por el inmueble.

Sin embargo, para que puedan ser resarcidos, Herrera Jerez abrió otro juicio contra Enel por la vía civil.

CASO PARA LARGO

Este nuevo caso se ventila en el Juzgado Primero Local Civil de Managua. Y a la fecha, Danny Chavarría dijo que se ha logrado el decreto de un embargo preventivo por la suma de 1,283,000 C$, más una tercera parte de esa cantidad por daños y perjuicios.

El embargo preventivo trabó una cuenta de Enel en el Banco de Exportación (Banexpo) con un saldo de 804,959 córdobas, y las instalaciones del centro nacional de despacho de carga de la empresa eléctrica, ubicadas en Santo Domingo.

Silvio Campos, el asesor legal de Mario Montenegro, gerente general de Enel, dijo que este caso va para largo. Calculó que se resolverá en por lo menos seis años.

Danny Chavarría, la abogada de Herrera Jerez, comentó que los distintos escritos que Enel ha introducido el juez los ha rebotado. Chavarría cree que hay suficientes pruebas a favor de su clienta.

CREAR PRECEDENTES

Indiana Herrera Jerez dijo que no importa el tiempo que transcurra, ella no desistirá de la causa que considera justa.

“Así tengamos que pasar cinco o diez años en juicio, vamos a seguir”, afirmó, y agregó: “Estoy reclamando mis derechos como ciudadana, alguien tiene que sentar un precedente”.

Aunque hasta ahora no ha contado con el respaldo de ninguna instancia ligada a la defensa de los consumidores, la médico dijo que si alguien quiere apoyarla en su gestión agradecería mucho el gesto.

Herrera Jerez cree que los usuarios abusados por las instituciones públicas y aún las privadas no pueden quedarse callados ante el mal servicio que reciben “porque para eso uno paga”.

A partir del incendio que barrió con su casa, Herrera Jerez dijo que instaló un medidor de voltaje. Gracias a ese aparato ha comprobado que en ocasiones recibe hasta 90 voltios en lugar de los 110 que supone el servicio.

Para Indiana Herrera, persistir en la pelea jurídica contra el error de Enel es una cuestión de honor que mantendrá, así tenga que sacrificar más tiempo y dinero del que pueda recibir.

CONTRA QUIEN Y POR QUE

El pleito jurídico no ha sido fácil. La afectada ha tenido que sortear fallidos trámites de conciliación, noches de desvelo, insultos, además de sus limitaciones económicas.

Los denunciados en el juicio criminal fueron Edgar Quintana, en calidad de gerente general de Enel, y los funcionarios de la empresa eléctrica, Pedro Pablo Centeno y Basilio Zapata. Los tres acusados fueron absueltos por la justicia. A ellos no se les encontró culpa alguna por lo ocurrido. La responsabilidad recayó en el personal que administra el servicio eléctrico, en quienes se halló falta de “pericia y negligencia”.

El informe de criminalística determinó que “la causa que provocó el incendio fue una fuente generadora de calor en fase incandescente, producida en los conductores de fibrilla del cepo de la bujía, que al ponerse al rojo vivo combustiona el forro del conductor y éste el entretechado…”.

“…Al entrar un voltaje mayor al sistema eléctrico de la vivienda éste crea resistencia transitoria en los puntos o conductores más débiles del sistema eléctrico, los cuales se ponen al rojo vivo combustionando su forro, con capacidad de provocar un incendio”.

El juicio civil se abrió contra el actual gerente general de Enel, Mario Montenegro.

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