Tito Rondó[email protected]
Cuenta Dave Kindred, de “The Sporting News”, que cuando el cotito Jim Abbott llegó a las Mayores, les explicó a los umpires que no podía esconder la forma de agarrar la pelota ya que la manopla, que sirve para eso, se la ponía en la muñeca de la mano faltante.
Entonces lo que hacía era girar la pelota en la mano izquierda hasta el momento de tirarla, y sin hacer la pausa reglamentaria. Los umpires por unanimidad decidieron aceptar ese estilo sin cantar balk. ¿Quién dice que los jueces no son humanos?
Hace poco en Texas un jugador local elevó una mansa palomita a los jardines cubiertos por los outfielders de los Mellizos de Minnesota.
Un fanático que tiene un gran vozarrón gritó: “¡Sólo mía!”, y los dos jardineros de los Twins que buscaban la esférica se apartaron, la pelota cayó entre los dos y ese imparable ¡condujo a la carrera del gane de los Rangers!
Mel Ott debutó con los Gigantes de Nueva York a los 18 años. Su primer cuadrangular lo conectó el 27 de julio de 1927, y fue dentro del terreno. En su carrera conectaría otros 510, ¡y todos se llevaron la cerca!
Cuenta Napoleón “Arena Blanca” Romero que en una ocasión fue a El Salvador como refuerzo del 5 Estrellas. El embajador de Nicaragua en el hermano país invitó al equipo a una recepción, donde sirvieron todo de lo mejor incluyendo un excelente whiskey.
Al mes regresó “Arena” pero con su equipo, el Bóer. Nuevamente invitó el embajador, ¡pero esta vez sirvió ron nica! Dice Napoleón Romero que ante tamaña discriminación beisbolera se fue de la recepción.
Solamente un pelotero se ha ganado la cuádruple corona de un primer bate: ser líder de la liga en porcentaje de embase, carreras anotadas, bases por bolas y bases robadas. El que lo logró fue George Burns, de los Gigantes de Nueva York, en 1919.
Otro que casi lo logra fue Ty Cobb en 1915, cuando le faltó una base por bolas para lograr la hazaña. Claro que Cobb era tercer bate en los Tigres de Detroit.
¿Adivinen quién fue el Jugador Más Valioso en Panamá en la pasada temporada? ¡Correcto! Luis Iglesias (¡Já! Nadie adivinó). Pensar que casi se queda jugando en el Estelí…
Parece que el primer gran relevista era a la vez un gran abridor. Mordecai “Tres Dedos” Brown ganó (retroactivamente, claro, en esa época no existía esta estadística) el liderato en juegos salvados cuatro años seguidos, entre 1908 y 1911. De hecho, fue el primero en lograr más de diez rescates en una campaña, con 13 en 1911. Repetimos, era abridor.
“El Minero”, como también le decían, perdió partes de sus dedos cuando era chavalo en un accidente en la finca de la familia. A raíz de eso desarrolló una curva de película.