Esta noche es la noche

Edgard Rodríguez C. [email protected] El pasado que sólo es útil en términos de experiencia, dará paso al presente esta noche en Panamá, donde Adonis Rivas, el esforzado pugilista leonés, buscará como extender su reinado entre los supermoscas de la OMB. Rivas, el mejor valor del boxeo pinolero detrás de Rosendo Alvarez, se medirá al local […]

Edgard Rodríguez C. [email protected]

El pasado que sólo es útil en términos de experiencia, dará paso al presente esta noche en Panamá, donde Adonis Rivas, el esforzado pugilista leonés, buscará como extender su reinado entre los supermoscas de la OMB.

Rivas, el mejor valor del boxeo pinolero detrás de Rosendo Alvarez, se medirá al local Pedro “Rockero” Alcázar, en un combate que de acuerdo a los expertos debe favorecer al nica, aún cuando peleará en patio ajeno.

El adversario de Adonis no ha resultado fácil de conceptuar. Y no propiamente porque se trate de un boxeador muy bien dotado, sino porque la mayoría de opiniones giran en torno a su boxeo confuso y a veces ilícito.

Sea cual fuere el planteamiento de Alcázar, Adonis parece disponer de las herramientas para imponerse. Su boxeo de ritmo sostenido, su capacidad para combinar y retroceder disparando, debe sacarlo a flote ahora.

Pero fundamentalmente, Rivas cuenta con un corazón del tamaño de Nicaragua, capaz de bombear con la intensidad requerida por la exigencia. A eso agreguen sus progresos técnicos, pese a que aún debe mejorar.

Ante Morquecho lo vimos sometido a dificultades por el estilo amañado del azteca, pero nunca perdió la compostura y al final se apuntó un éxito claro. Ante Zárate se vio mejor, frente a un hombre de boxeo frontal.

Alcázar seguro evitará entrar constantemente en la línea de fuego, sector dominado por el pinolero a base de su permanente presión, que agobia, y que le permite contrarrestar la ausencia de una pegada resolutiva.

Adonis no es el clásico púgil estilista, ni entra entre los noqueadores, pero su boxeo, que mezcla un poco de técnica, mucha valentía y algo más de fortaleza, le ha permitido salir a flote y con la claridad deseada.

Pero sobre todo, tiene hambre de triunfo y necesidades que solventar. Y mejor todavía, ha entendido que su talento para el boxeo es una bendición de Dios, a través de la cual puede seguir saliendo de las limitaciones.

Esta noche, es la noche de Adonis… Un éxito, no sólo le preservará como campeón, sino que a la vez le dará respetabilidad a una carrera que recién escapó del anonimato. Y de paso, nos mostrará algo del espíritu humano.  

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