Edgardo Jimé[email protected]
Estoy de acuerdo con el Presidente Alemán en cuanto los megasalarios y las dietas que son dignas, pero eso si se aplicara a los médicos y enfermeras, maestros, policías, soldados del Ejercito, en fin, todo aquel que devengue un sueldo del Estado. Ellos también tienen derecho a tener un sueldo digno y en dólares, como lo ganan los allegados, amigos y parientes del Presidente.
Los que votamos por el señor Alemán nos sentimos menospreciados por él cuando distingue a sus amigos del resto de la población. El peor error que comete es que no se da cuenta que él es el Presidente de todos los nicaragüenses y no sólo para sus amigos. A éstos los defiende a capa y espada, y le importan las resoluciones de la Contraloría y los manda públicamente a ampararse ante la Corte Suprema de Justicia. Pero cuando los trabajadores reclaman mejores salarios y hacen huelgas, entonces las declaran ilegales.
Los que votamos por el Partido Liberal Constitucionalista en 96 no vamos a cometer el mismo error en el 2001. Ellos nos meten el cuento de que los sandinistas son malos, ladrones y mal nacidos, pero, ¿y los liberales?