- La contaminación de las aguas de ríos de Jinotepe, causa afecciones a la salud de pobladores que habitan en sus riberas, según testimonio de los mismos, mientras las autoridades de Salud en Carazo, descartan que el deterioro ambiental sea causante de los daños a la salud
Lucía Vargas – [email protected]
CARAZO.- Los habitantes de las riberas del río Los Encuentros, jurisdicción de Jinotepe, Carazo sufren las consecuencias del envenenamiento de las aguas causado por el desecho de tóxicos, lo cual provoca a los lugareños malestares como dolor en el estómago y la cabeza, picazón en la piel e inclusive ceguera, según testimonios de vecinos de la zona.
Freddy Chávez López, de 36 años, quien junto a su compañera procreó seis hijos, habita en la ribera del río Los Encuentros, y considera que la causa de estos problemas de salud es el lanzamiento indiscriminado de venenos, como el Butox en las aguas de estas fuentes acuíferas.
El campesino, que forma parte de una Comisión de Guardabosques, señaló que el envenenamiento de estos ríos es de vieja data, pero que se agudizó hace doce años, desde que muchos comerciantes de camarón descubrieron que con lanzar veneno al agua, éstos flotan en grandes cantidades.
Chávez asegura que desde el Río Barrancobayo hasta el Río La Conquista se dan afecciones en la salud de los vecinos, ganado, los animales domésticos y que también sufren la situación, el perro y las aves de corral. “La única fuente de agua para tomar y hacer los alimentos de la familia es el río”, dijo.
NIÑEZ CASTIGADA
En la comunidad Los Encuentros habitan unas 300 familias y además de las afecciones de salud mencionadas, niños y niñas, de diez, siete, cuatro y once años de edad padecen ceguera.
Cristina Chávez, madre de Mario José de siete años y Ninoska de once, quienes nacieron ciegos, dijo que de sus siete hijos sólo ambos tienen el problema, y asegura que no hay antecedentes en la familia.
Comentó que cuando estaba embarazada de Ninoska vio sobre las aguas centenares de camarones atontados, los que cocinó y luego comió con su familia.
Explicó que la niña nació ciega, y tras una operación a los cuatro años logró recuperar un poco la visión, pero utilizando anteojos de aumento significativo. Mario José, por su parte, fue intervenido quirúrgicamente a los 18 meses de edad y también usa lentes.
Samuel López de cuatro años nació con problemas de visión y fue operado de un mes de nacido. En tanto Yerald Chávez, de diez años, nació con la retina blanca, según dijo su mamá Rina López. Ahora se mantiene sentado y no emite palabras, sólo cuando su madre lo estimula reacciona.
TOXICOS INDUCEN A MUTACION
El pediatra David López, miembro del Concejo y promotor de crear una ordenanza para defender el medio ambiente y castigar a los que envenenan las aguas con la aplicación rigurosa de la ley, examinó los casos, y considera que en los menores hay desnutrición y una alteración dirigida a los ojos; además del parentesco que los une, la afección podría derivarse de un problema genético.
En el caso de Yerald, la parálisis cerebral infantil por destrucción de una buena parte de su cerebro, puede ser de origen genético, pero aunque no se puede probar clínicamente que estos padecimientos sean producidos por tóxicos, tampoco se puede descartar, apuntó.
Explicó que los tóxicos inducen a la mutación en algunos casos, y estas familias han estado ingiriendo por muchos años aguas fosforadas y cloradas del Río Los Encuentros, que es el que más veneno recibe, según López.
Añadió que las aguas disminuyeron el 60 por ciento de su caudal, y lamentó que no exista un laboratorio en el país para dosificar el cloro, fósforo y resto de elementos pesados que tiene el río, y que influyen en la fauna acuática y en la salud de la gente.
MINSA DESCARTA CONTAMINACION
La doctora Marilyn González, de la Comisión del Control de Tóxicos del Sistema Local de Atención lntegral a la Salud (Silais), señaló que no hay documentos que prueben que las aguas del Río Los Encuentros estén contaminadas, en cambio las del Río La Conquista sí lo están, aseguró.
Descartó que el problema de ceguera sea a consecuencia del veneno “porque no existen en los archivos registros de intoxicados”.
UNION DE CAUDALES
El río Los Encuentros es punto de unión entre los ríos, El Bosque, La Calera, La Pita y San Gregorio, que se encuentran con el Río Grande de Carazo, cuyo caudal está en extinción.
PROTECCION AMBIENTAL
– La Ordenanza Municipal, número 0101, a favor de la protección de los recursos naturales y fauna de Jinotepe y vedas indefinidas para la caza y comercialización de especies en peligro de extinción, fue promovida por la Comisión del Medio Ambiente del Concejo, y aprobada recientemente.
– La defensa de las aguas se complementa con la conformación de una Comisión de Guardabosques de la zona afectada, quienes iniciaron la vigilancia a los envenenadores.
– Esta iniciativa responde a la gran necesidad que enfrenta el municipio en la vigilancia sobre sus cuencas, ríos, flora y fauna, cuya vida está a punto de colapsar, dijo López Rodríguez.
– La Ordenanza orienta la protección de las especies víctimas de la destrucción, caza y pesca sin control, comercio ilegal y contaminación, entre éstos, de mamíferos, moluscos, reptiles, crustáceos, anfibios, peces y aves del hábitat de Jinotepe, con multas de hasta 3,000 córdobas y decomisos.