- Blackwell se
enamoró del
boxeo tras oír
una historia
del “Flaco”
Edgard Rodríguez [email protected]
Todo parecía normal en la vida de Ian Blackwell, el niño que tras cumplir nueve meses de edad, fue llevado de Granada a Hawai por sus padres. Una vez que empezó a crecer sus aspiraciones apuntaron hacia la medicina, carrera de cierta tradición en la familia.
No obstante el rumbo de las cosas giró inesperadamente el día en que su madre María Antonieta Ferrey, le habló de Alexis Argüello, el tres veces campeón del mundo, y a la vez, el más grande atleta producido por nuestro país en todos los tiempos.
“Me fascinó lo que escuché. Mi mamá admiró mucho a Alexis y eso tornó mejor aún la historia”, señala Ian desde su casa en Los Angeles… “Mi sueño es ser como Alexis. El es mi ídolo”, agrega el pugilista que boxea para la empresa Top Ranks.
Su hermano Sean Blackwell, quien se encuentra en nuestro país, fue el primero en optar por el boxeo como su deporte, pero luego descubrió que no era eso lo que buscaba. Ian, en cambio, se ha enamorado más de esa disciplina a través de los días.
“Ian tiene un gran corazón y sé que llegará largo como pugilista. Quienes lo han visto han dicho que su velocidad y su pegada son impresionantes. A eso hay que agregar su voluntad y actitud para el trabajo”, asegura Sean, desde Granada.
Estudiante del segundo año de medicina en Nueva York, Blackwell había cifrado todas sus aspiraciones en los Juegos Olímpicos de Sydney, Australia. Se daba por un hecho su presencia en el equipo de boxeo de Estados Unidos, pero no fue así.
“La historia a fondo no la conozco. Sé que dijeron que tenía pocas peleas, que le faltaba experiencia. Así que decidió saltar al profesionalismo, y como algunos amigos le habían hablado de él a Bob Arum, entonces, firmó para su escuadra”, dice Sean.
En cierto modo, ese desaire acentuó aún más el orgullo de sentirse nicaragüense que Ian ha expresado reiteradamente. Incluso, cuando pelea es presentado como el pinolero Ian Blackwell. Y de hecho lo es. Nació en Granada hace 19 años.
SOBRE ALEXIS
– “Para mí es el mejor boxeador del mundo. Es mi ídolo. Y estoy orgulloso de que sea un nicaragüense”, dice el boxeador de las 147 libras.
– “Me gustaría llegar a ser como él. Hay quienes me han dicho que yo tengo manos muy rápidas y pego fuerte. Ojalá pueda escalar alto”.
– “De momento voy a seguir con Bob Arum y muy probablemente con Roberto Alcázar como entrenador, pero sueño con pelear en Nicaragua”.