Víctor Zeledón KuriCaracas, [email protected]
Los nicaragüenses, en especial las nuevas generaciones, debemos reflexionar urgentemente sobre qué ha sido de nuestra nación hasta ahora.
Sólo en los países del área centroamericana tenemos a más de medio de millón de compatriotas buscando un trabajo. Hemos corrido a industrias que generan empleos, que se han establecido en donde ahora van nuestros coterráneos a buscar trabajo. Sólo papel higiénico fabricamos, todo lo demás, “orgullosamente” lo compramos a nuestros vecinos.
Se han fugado centenares de cerebros que ahora trabajan para otros países en donde contribuyen a su desarrollo. Esto es el resultado de haber hecho de Nicaragua no un lugar para vivir en paz y buscar la felicidad, sino un campo de batalla.
Todos los países del área avanzan hacia el progreso integral de sus pueblos, los candidatos hablan de grandes programas y proyectos de educación y estrategias económicas destinadas a hacer sus naciones más ricas y fuertes en todo, pero en Nicaragua todavía estamos matándonos como salvajes, los candidatos hablan de su futuro y del de sus familiares y amigos más allegados, no está en su agenda el futuro de la nación.
Nuestro pueblo gime en la pobreza, pero es digno, trabajador y honrado, y espera con los brazos abiertos la poderosa energía nicaragüense que lo sacará adelante, y que será posible cuando todos pensemos primero en Nicaragua, después en Nicaragua y por último en Nicaragua.