Anthonio Kattan G.Santiago de [email protected]
Durante once años la juventud de Nicaragua no fue debidamente informada de la historia real de su país en la década de los ochenta, cuando el comunismo internacional, aprovechándose de la situación política al mando de una persona embriagada de poder (Anastasio Somoza Debayle), quien llevó al país a la posición exacta que el marxismo al mando de Fidel Castro quería y necesitaba urgentemente, para adueñarse del país y ponerlo al servicio del comunismo internacional, impuesto por la Unión Soviética en carrera armamentista con los EE.UU. por el control del mundo.
El comunismo internacional encontró en la figura del General Sandino –patriota excelso asesinado por el padre de Somoza Debayle–, el icono ideal para vender al pueblo nica, sediento de venganza histórica y de un cambio, la idea de que sólo se trataba de tumbar al tirano, nada de marxismo, fue tan efectiva la idea que clero y empresa privada jamás se dieron cuenta que detrás de “los muchachos” estaba el colmillo internacional del marxismo quien financiaba la pólvora.
Se dieron cuenta cuando ya era demasiado tarde, cuando ya se le había cancelado a Fidel con ganado, oro y bienes inmuebles gran parte del costo de la Revolución. Los “muchachos” ya estaban adentro y habían sido el caballo de Troya del marxismo que cual jinete del Apocalipsis se embriagó hasta reventar con lo más hermoso de un pueblo, las vidas de los jóvenes.
Se han perdido once años vitales en la historia de Nicaragua, era necesario que aún con la vergüenza terrible de reconocerse y aceptarse el terrible error, de haber vendido una Revolución justa al maligno del siglo veinte, el marxismo, el estar claro, nos hubiera servido a todos para no volver a cometer los mismos errores, los de Somoza y los de los “muchachos”.
El adagio milenario de que la verdad os hará libre siempre, estará vigente en Nicaragua 20 años más. Los errores del actual Gobierno de Nicaragua son hijos de los mismos impulsos irresponsables de Somoza Debayle. Los “muchachos” jamás pidieron perdón a su pueblo.
Fuimos víctimas en Nicaragua de las macro peleas mundiales entre El Águila y El Oso y sin embargo a más de 20 años después que nos usaron magistralmente, aún no tomamos conciencia.