- Dice que a los laicos le corresponde la política partidista y los sacerdotes sólo entran en “circunstancias especiales”
Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
El Cardenal Miguel Obando y Bravo cree que las opiniones vertidas por Monseñor Silvio Fonseca al orientar el voto de los católicos para el candidato liberal Enrique Bolaños durante una homilía ofrecida a jóvenes católicos, fueron de carácter personal y no es una posición oficial de la Iglesia Católica nicaragüense.
Aunque precisó que no está mal que la Iglesia o un presbítero ilumine las conciencias de los creyentes.
Dijo además que no ha tenido la oportunidad de hablar con Fonseca debido a que ambos son personas muy ocupadas.
“Yo no he tenido la oportunidad de hablar con Monseñor Silvio porque él es una persona muy ocupada y también yo he estado ocupado, solamente conozco un documento que él envió a la Conferencia Episcopal con copia al Señor Nuncio y a otros medios. Conozco la carta donde él dice que es una opinión personal, pero en realidad él afirma en esa carta que no milita en política partidista”, declaró el Cardenal, tras concluir la homilía de este domingo.
Aunque en las imágenes de televisión se vio a Monseñor Silvio Fonseca vestido con su alba sacerdotal, estola y demás indumentaria religiosa, orientando el voto a un candidato católico como Enrique Bolaños y no a un “violador”, Obando no creyó que éste hiciera tal cosa desde el púlpito.
“En misa no estaba hablando. Supongo que debe haber estado fuera de misa. No creo que mientras estaba consagrando, diciendo la misa, haya estado hablando, eso no puede hacerlo porque la liturgia no lo va a permitir, tal vez lo habrá hecho al final de la misa”, comentó.
“Uno puede estar vestido de saco y corbata, pero él dice que es una opinión personal. El dijo que votaría por un candidato católico, pues yo creo hay ahí varios candidatos católicos, no necesariamente tiene que haber sido por quienes ustedes están pensando”, agregó.
Explicó que en el documento de Puebla de la Iglesia Católica, se afirma que a los laicos les corresponde organizar los partidos políticos y las tácticas de cómo deben ser las campañas electorales.
“Naturalmente ahí no es conveniente pues que entren los sacerdotes a no ser, dice el documento de Puebla, en circunstancias muy especiales, pero el hecho de que la Iglesia o que un presbítero ilumine las conciencias, no creo que esté mal”, precisó.