Los menores que laboran en la Chureca se exponen a accidentes que en algunos casos ocurren por descuido de los mismos niños, que en la lucha titánica por recolectar “lo mejor” ponen en riesgo su vida, pero también por la falta de sensibilidad de los camioneros a la hora de descargar la basura.

“Churequeritos” en situación de riesgo

El 53.8% de la inseguridad está relacionada con accidentes, de los que nadie se hace responsable Lesly Medina y Jessly Obando/Especial para LA [email protected] El organismo Dos Generaciones realizó un estudio sobre las condiciones laborales de los infantes en el basurero, que representan el 11% de la totalidad laboral. El estudio también concluyó que el […]

  • El 53.8% de la inseguridad está relacionada con accidentes, de los que nadie se hace responsable

Lesly Medina y Jessly Obando/Especial para LA [email protected]

El organismo Dos Generaciones realizó un estudio sobre las condiciones laborales de los infantes en el basurero, que representan el 11% de la totalidad laboral. El estudio también concluyó que el lugar alberga al menos a 1,000 recolectores diarios. De éstos el 60% son niños, cuyas edades comprenden los 4 y 14 años.

Los niños ingresan a trabajar para ayudar a sus padres en los gastos de la casa, empujados por la precaria situación en que viven. Ingresan, generalmente a la edad de 4 años, ayudando a cuidar el material recolectado, seleccionando productos y limpiándolos.

Luego pasan a recolectar las cosas más fáciles como el papel, el plástico y comida. Finalmente, luego de años de experiencia, llegan a profesionalizarse en el trabajo, de tal manera que a los 14 años conocen muy bien el oficio.

Lo más sorprendente de esta situación es que cada año las edades de ingreso son menores, y por tanto los riesgos aumentan. Los mayores riesgos a los que están expuestos son los relacionados con los accidentes, producto del descuido; cuestiones de salud y violencia en el trabajo.

IMPRUDENCIA E INSENSIBILIDAD

El asunto de los accidentes es uno de los problemas más graves en este lugar, tal es así que representa el 53.8% de riesgo; sin embargo, nadie acepta la responsabilidad.

Los accidentes ocurren muchas veces por descuido de los mismos niños, que en la lucha titánica por recolectar “lo mejor” ponen en riesgo su vida.

Juan José Guzmán, 42 años, trabajador de la Alcaldía, nos comentó que los recolectores son los culpables de los accidentes, y según él en lo que va del año no ha habido “ningún accidente”.

Por otro lado, los accidentes también se dan por la falta de sensibilidad de los choferes, “yo he visto muchos accidentes, porque los choferes en vez de detenerse aceleran el vehículo”, comentó Francisco Rojas, chofer del taller de la Minicar, quien lleva años trasladando desechos al basurero.

Existe más de una historia de recolectores que acaban bajo las pesadas llantas de los grandes camiones como la de Charlie, apodado el “Cara de puta”, quien falleció hace 4 años, y cuya tragedia no olvida el pequeño Michael, “se quiso montar al camión, pero se resbaló de la tapa y la llanta le pasó encima. Era gordo y venía del Pantanal con su mamá”, rememoró.

INSALUBRIDAD

Otro de los grandes riesgos a los que están expuestos los niños son los de salubridad. La exposición a enfermedades representa un 16.7%, ocupando el segundo lugar, y siendo las más comunes las de tipo respiratorio y de la piel.

Las primeras se deben al alto grado de contaminación que respiran desde que nacen y a las altas temperaturas a las que están expuestos. Las segundas son causadas por la falta de higiene y en general por el tétrico ambiente en que se desarrollan los menores.

Por otro lado, y ya como parte de la cotidianeidad en los niños son los accidentes ocurridos con objetos cortopunzantes encontrados en los desechos y las fuertes quemaduras ocasionadas por desechos tóxicos que llegan hasta el lugar.

Uno de los problemas más preocupantes, al que los pequeños se enfrentan, según los estudios realizados, es la violencia intrafamiliar y laboral. Esto ocurre principalmente en las niñas, ya que además de ser agredidas física y verbalmente en sus hogares muchas veces son abusadas sexualmente por familiares.

El abuso no termina ahí y como medio de sobrevivencia en ese mundo, los jóvenes abusan de las niñas en el trabajo, muchas veces con el verdadero objetivo que éstas suelten el paquete que tienen y así poderse apoderar del material.

En La Chureca se vive una silenciosa “ley de la selva” donde sobrevive el más fuerte. Los niños, por su condición física, obviamente son los más perjudicados pues si un adulto observa que uno de ellos tomó un “buen paquete” se lo arrebata sin titubear.

«LA CHURECA» EN CIFRAS

Un estudio socioeconómico realizado por Borge & Asociados, en abril de 2001, revela que en “La Chureca” habitan 266 familias. La Población Económicamente Activa (PEA) que trabaja por cuenta propia es de un 54.5%, de los cuales sólo el 34% es asalariada, y el 11% restante es trabajo no remunerado, realizado por mujeres y niños.

El 26% del grupo poblacional inserto en el mercado laboral tienen entre 4 y 14 años.

El 92% de esta población vive en hacinamiento, compartiendo cuartos hasta con 6 personas, entre ellos, hombres. El 62% no tienen servicios higiénicos, solamente el 13% tiene servicio legal de agua. El 25% de mayores de 15 años es analfabeta y el 25.8% no recibe servicios de salud. La mayor parte percibe entre 23 y 47 dólares mensuales.

Los trabajos que se realizan son recolección de basura, agrupación diferenciada de desechos y limpieza de desperdicios sólidos. Casi el 50% de la población demuestra que es necesario la apertura de capacitación y organización de trabajos productivos que permitan mejorar su condición de vida.  

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