- Indígenas denuncian que propiedades ancestrales están en manos de terratenientes
Silvia González S./[email protected]
JINOTEGA.- Más de un siglo después los 35,000 indígenas que aún están asentados en el territorio de Pantasma y Jinotega continúan con las mismas costumbres, forma de vida y su actitud económica.
Si bien es cierto que desde antes de la colonia los indígenas se dedican a la agricultura y ganadería, siendo ellos dueños de miles de hectáreas de tierras, ésta no ha traído ningún tipo de beneficios porque con el paso del tiempo los indígenas continúan produciendo solamente para el autoconsumo por la falta de oportunidades y condiciones según dijo el señor Francisco Blandón presidente de los indígenas en Jinotega.
Don Francisco recuerda que por el año 1806, los españoles les entregaron a sus antepasados un título de derechos reales de dos lotes de terrenos, uno de 7,043 manzanas ubicado en el Municipio de Pantasma y de 36,856 manzanas ubicado en Jinotega.
Sin embargo, el 70 por ciento de estas tierras están en manos de terratenientes o arrendatarios que dicen ser los verdaderos dueños de las tierras las que han pasado a derechos reales sin autorización de los indígenas cuando basados en la ley dichas tierras están prohibidas venta y compra.
Actualmente son los mismos arrendatarios de las tierras los que alquilan las tierras a los indígenas por un monto de 500 a 1,000 córdobas por manzanas por cosecha, sin embargo, los verdaderos dueños de las tierras en este sentido los propios indígenas no reciben un solo peso de canon de arriendo.
CONDICIONES PRECARIAS
Las condiciones en que trabajan las pocas tierras que aún están en manos de los indígenas son realmente precarias ya que no pueden optar a ningún tipo de financiamiento por parte del gobierno ya que las tierras no pueden darse en garantía de un préstamo por lo que dichas tierras son inembargables de acuerdo a las leyes de los indígenas.
Otro problema por el que enfrenta la Comunidad Indígena es el cobro de los impuestos que les hacen las alcaldías sobre las tierras y de acuerdo a la Ley 40 de Municipios las indígenas están exentas de impuestos, solamente aquellas que se excedan de las 50 manzanas tienen la obligación de pagar impuestos, pero en este sentido son pocos y contados los indígenas que poseen esas cantidades de terreno.
La nueva directiva de la casta indígena buscará la forma de concertar con el gobierno para buscar mecanismos para que los indígenas puedan ser atendidos en créditos ya que en la actualidad los representantes se vuelven fiadores solidarios siempre y cuando las tierras no se sometan a embargos o sea comprometiendo el bien agrario.
ABANDONO FORZADO
Ante la falta de oportunidades un buen porcentaje de los indígenas han optado por emigrar a tierras nacionales abandonando sus propiedades o dejándolas en manos de arrendatarios según manifestó Francisco Blandón, presidente de la comunidad indígena.