Indígenas leoneses reducen actividades agrícolas y pesqueras

Altos costos de producción y falta de financiamiento principales causas Maricely Linarte/[email protected] LEON.- Una reducción incalculable en la economía del pueblo indígena de Sutiaba se ha hecho efectiva en los últimos años con la extinción de pequeños talleres de calzado y vestuario, así como los altos costos de producción agrícola y pesquera. Edmundo Bervi, secretario […]

  • Altos costos de producción y falta de financiamiento principales causas

Maricely Linarte/[email protected]

LEON.- Una reducción incalculable en la economía del pueblo indígena de Sutiaba se ha hecho efectiva en los últimos años con la extinción de pequeños talleres de calzado y vestuario, así como los altos costos de producción agrícola y pesquera.

Edmundo Bervi, secretario de la junta directiva de la comunidad indígena, dijo que las importaciones de ropa y zapatos al mercado local de León, provocó que los pequeños artesanos de la zona urbana, que vivían económicamente de la manufactura, desaparecieran por los altos precios en comparación con los productos extranjeros.

“Por la mano de obra de un pantalón, un sastre cobra 70 córdobas, me voy al mercado y por la misma cantidad me compro la pieza, sin necesidad de gastar en tela, los precios altos fue la causa de la desaparición de algunos talleres, lo mismo pasó con el calzado, el cuero es caro y muchos de ellos mejor trabajan la cuerina, pero a la gente no le gusta”, explicó Bervi, nativo de la comunidad de 57 años de edad.

ALTOS COSTOS EN LA AGRICULTURA

Extensas tierras fértiles se encuentran baldías, en Sutiaba rural por falta de financiamiento, así como los altos costos de producción agrícola como el combustible, sobreviviendo los pobladores en esta temporada, de las frutas tropicales que se encuentran en sus pequeñas parcelas, aseguró don Edmundo Bervi.

“Una labrada de manzana cuesta 200 córdobas, el pasado andaba por la mitad, los campesinos no están sembrando, esperan que caigan los mangos para comer, antes se sembraba para autoconsumo pero ahora no tenemos ni para las semillas”, afirmó el dirigente.

Agregó que también la pesca se redujo por los costos del combustible, “los 50 pescadores de Las Peñitas y Poneloya, se quejan que ha estado mala la pesca y más ahora con la entrada del invierno que se retiran los peces, los 75 larveros también no saben qué hacer porque tienen prohibido sacar las larvas y esto era la única forma de manutención de sus hogares”.

A esto hay que anexar, que otros costeros vivían de la venta de chacalines, punches y conchas, especies marinas que en nuestros tiempos es difícil de encontrar. Sin embargo, a pesar de la crisis económica que atraviesan los sutiabeños, buscan nuevas alternativas de vida como la confección de camisas guayaberas, cerámica de barro y conchas de mar, así como la deliciosa cosa de horno.  

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