Edgard Rodriguez C. [email protected]
Aún con mi escasa capacidad para interpretar el inglés, pude comprender el tono afectuoso y protector con que Terry Francona hablaba de sus Filis y de Vicente Padilla el año pasado.
“Las cosas irán mejorando poco a poco para el club. Lo mismo para Vicente. No hay razón para preocuparse”, decía Francona en el Estadio de San Francisco en septiembre del 2000.
Sin embargo, los dueños del equipo sí estaban preocupados y no tardaron mucho en dejarlo saber. Botaron a Francona, mientras recurrían a Larry Bowa, antiguo paracorto del equipo.
Filadelfia sólo intentaba obtener un poco de decencia tras un desastroso desempeño que los hizo terminar de últimos en el Este, con un nefasto récord de 65 victorias y 97 derrotas.
En lugar de eso, han hecho funcionar al conjunto como un serio aspirante a los play off, al tiempo que los expertos quedan en ridículo, y los Bravos no pueden creerlo lo que sucede.
Ya han pasado dos meses de campaña y cuando todos esperábamos que su ritmo recobrara la objetividad, los Filis se han aferrado al primer lugar con una solidez que nos conmueve.
¿Cuál es la causa?.. Yo pondría en primer lugar a Bowa. Aseguran que es un motivador por excelencia y que en el spring trainning, dio gran énfasis al acondicionamiento psicológico.
Pero además, Bowa ha demostrado hasta ahora, una gran capacidad para administrar a un club que en términos reales, no hizo adquisiciones que teóricamente provocarían cambios.
¿Sabe quienes fueron sus mejores compras?.. José Mesa, descartado por Cleveland y más adelante, relegado por los Marineros. “Back to Dominican”, le gritaban los fanáticos.
Y el otro Ricky Bottalico… Cuando al relevista se le escapa una ventaja, en sus cifras se le pone una B que significa “Blow” (se le escurrió). Pues a Bottalico le decían “Blowtallico”.
Sin embargo, esos dos hombres son los más importantes ahora en un bullpen que ha sido uno de los sectores más sólidos del conjunto. Pero además, se ha encontrado el balance.
Omar Daal quien iba camino a 20 derrotas (perdió 19) el año pasado, se ha convertido en su mejor tirador, mientras Robert Person, Amaury Telémaco y Randy Wolf meten el hombro.
Pero también la ofensiva ha hecho su aporte. Encabezados por Pat Burrell, cañoneros como Bobby Abreu, Scott Rolen y Doug Glanville, han conformado una respetable alineación.
Glanville, quien se embasó poco en el 2000, ahora no sólo lo hace con gran frecuencia, sino que ha bateado 10 jonrones y va tras el récord de 14 de Juan Samuel para un lead off.
Y aún cuando la postemporada, todavía es vista con romántica distancia, ese ritmo firme y sereno que muestran los Filis parece el adecuado para continuar provocando más asombro.
Los Bravos, ultra-favoritos de la División Este, esperan que después del Juego de Estrellas la atmósfera se les despeje, pero los Filis planean seguir abriendo más ojos con su locura.