- La crecida de los caudales de los ríos Bambana y Prinzapolka, localizados en Rosita y Prinzapolka, podría originar inundaciones en la zona y daños significativos para las familias que habitan en sus cercanías, por lo que Defensa Civil activó comités de emergencia
Heberto Jarquín/[email protected]
ROSITA.- Unos 20,000 pobladores asentados en las comunidades indígenas localizadas en las riberas de los ríos Bambana y Prinzapolka de los municipios de Rosita y Prinzapolka están amenazados por las inundaciones al aumentar el caudal de los ríos en el invierno.
“La situación en el Municipio de Prinzapolka es delicada, hay 15 comunidades a la orilla del río donde se concentra el 95 por ciento de la población de nuestro municipio y todos los años estamos expuestos a las inundaciones que dañan las viviendas, mata a los animales y destruye los cultivos, afortunadamente, en los últimos años no hemos tenido pérdidas numerosas de vidas humanas”, manifestó el concejal municipal Daniel Castrillo Conrado.
“Junio, julio y agosto son meses de alto riesgo por la intensidad del invierno, necesitamos el respaldo del gobierno regional y nacional para organizar la Defensa Civil en todo el Municipio de Prinzapolka”, añadió.
La delegada de Defensa Civil en Rosita, Martha Salgado Siles, sostuvo que se conformó un Comité de Emergencia para atender los municipios con mayor vulnerabilidad, integrado por representantes de instituciones estatales, organismos no gubernamentales y las alcaldías.
“Contamos con 177 personas de ambos sexos, la mayoría, jóvenes entre 18 y 25 años, capacitados para labores de emergencia, con ellos organizamos las brigadas de búsqueda, salvamento, rescate evacuación, comunicación y primeros auxilios”, dijo.
La señora Salgado indicó que entre los meses de junio y agosto se realizarán cursos de capacitación y “refrescamiento” a los brigadistas voluntarios que han cooperado en años anteriores cuando se han producido desastres naturales.
INICIATIVA VERSUS ESCASEZ DE RECURSOS
La funcionaria de la Defensa Civil en Rosita señaló: “sobra voluntad e iniciativa, la solidaridad es constante y espontánea cuando hay necesidad de socorrer a las víctimas de los desastres naturales, el problema consiste en la limitación de recursos, no tenemos equipos para las brigadas de búsqueda, salvamento, rescate, evacuación y primeros auxilios”, expresó Salgado.
“Ante esta situación establecimos convenios de cooperación con la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados que dispone de un camión cisterna que sirve en casos de emergencia para llevarle agua a los damnificados o para sofocar incendios, el Ejército de Nicaragua apoya con casas de campaña para albergue de evacuados”, agregó.
NECESIDAD DE BOMBEROS
Francisco López Martínez dirige una brigada contra incendios, que se organizó en Rosita desde hace tres años y mostró su preocupación por la falta de recursos para enfrentar una eventualidad, “en ningún municipio del Triángulo Minero (Siuna, Rosita y Bonanza), existen cuerpos de bomberos”.
“Hay personas que tenemos conocimientos elementales para apagar incendios, pero no contamos ni siquiera con una manguera, mucho menos camiones para este fin, esto es grave porque en nuestra región predominan las casas de madera que son vulnerables cuando se produce un siniestro”, dijo.
MEDIDAS PREVENTIVAS:
Jorge Eliécer Gaitán es miembro de la Defensa Civil en Rosita y enumeró las medidas preventivas que se pueden implementar para mitigar los efectos de los desastres naturales en esta región del país:
“Tomando en cuenta la lejanía y el aislamiento en que viven muchos habitantes en el Triángulo Minero, donde las características topográficas e hidrográficas propician las inundaciones sugirió:
Organizar brigadas de defensa civil en las cabeceras municipales y en cada una de las comarcas y comunidades, priorizando las más alejadas de los centros urbanos y de las vías de penetración (caminos de todo tiempo).
Dotar a estas brigadas de botiquines para primeros auxilios y equipos de rescate.
Destinar embarcaciones (fluviales) con motor fuera de borda, a las comunidades ubicadas en las orillas de ríos caudalosos y áreas propensas a las inundaciones.
Establecer lugares seguros que sirvan de refugio a la gente que se tiene que evacuar de las zonas de peligro.
Perfeccionar los sistemas de comunicación entre las cabeceras municipales, regionales y comarcas rurales ubicadas en zonas de alto riesgo.
DEMANDAN HOSPITAL
El alcalde de Prinzapolka, reverendo Santiago Obando Casanova, considera que las medidas preventivas de desastres naturales, deben ser permanentes, “vamos a buscar la manera de organizar los bomberos y la Cruz Roja en Alamikamba (cabecera municipal de Prinzapolka” y necesitamos con urgencia un hospital.